18 de mayo - 2016
Por Mauricio Hernández Olaiz
Mucha polémica ha surgido, desde hace tiempo, por la decisión del INE de instalar 15 casillas especiales para la elección del próximo 5 de junio en Tlaxcala.
Pero, ¿Qué son? o ¿para qué sirven las casillas especiales?.
Pues bien, son una opción para todos aquellos ciudadanos que se encuentren lejos de su domicilio para poder emitir su sufragio.
Para poder emitir el voto en este tipo de casillas, los presidentes de las mesas directivas reciben documentación y materiales, excepto la lista nominal, y en su lugar reciben medios informáticos necesarios para verificar la inscripción de los electores que acudan a votar.
Lo anterior con base en los artículos 258 párrafo 1 y 248 párrafo 2 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), donde además se específica los criterios bajo los cuales los electores que se encuentran fuera de su domicilio podrán votar.
Entre ellos, en el caso de que el elector se encuentre fuera de su sección, pero dentro de su distrito, podrá votar por diputados de mayoría relativa y diputados de representación proporcional, en caso de estar fuera de su distrito solo podrá votar por gobernador y aquí está el meollo del asunto.
Es cierto que las casillas especiales son necesarias en elecciones federales, pero ¿Realmente se necesitan estas 15 especiales que exige el INE en Tlaxcala?. Supongamos que durante una elección presidencial usted se encuentra de vacaciones en alguna paradisíaca playa de nuestro país, pero como buen ciudadano desea emitir su sufragio, o tal vez por motivo de trabajo se encuentra lejos de su casa y de su casilla respectiva, no por eso va a dejar de hacer valer su derecho, sin embargo, ¿qué tal lejos se podrá encontrar usted de su domicilio el domingo 5 de junio como para requerir una casilla especial?.
Entendamos que si usted está en esa playa maravillosa o trabajando duro en algún otro estado, este 5 de junio, aunque vaya a una casilla especial, no le van a dar una boleta para votar por el futuro gobernador de Tlaxcala, simplemente no va a poder emitir su sufragio porque son elecciones locales, así que, mejor sígase bronceando.
Lo que el INE pretende, en un absurdo mayúsculo, es ponerle 15 casillas especiales por si usted anda desayunando en Tlaxcala capital y la casilla que le corresponde es de Apizaco. Como seguramente le va a dar flojera regresar a su domicilio, pues está tan lejos, votará en Tlaxcala y ejercerá su derecho.¿?
Tal vez en ciertos estados, por su gran extensión geográfica, sean lógicas, necesarias y hasta obligatorias las casillas especiales, pero siendo Tlaxcala, un estado tan pequeño, sea cual fuere la causa por la que el domingo 5 tenga que abandonar su distrito, seguramente podrá contar con el tiempo necesario para volver y votar en su casilla correspondiente, entonces, ¿para que las especiales? Dice el INE que para cubrir la norma correspondiente, pero la realidad puede ser más perversa.
Solo el PRI ha manifestado su aprobación por la instalación de estas casillas, el resto de los partidos ha manifestado su inconformidad y presentado las impugnaciones correspondientes, pero el árbitro ha hecho oídos sordos a las peticiones fundamentadas de los institutos políticos.
Y es que no es poca cosa el asunto, hay quienes afirman que las casillas especiales, que representarán entre 10 y 12 mil votos, son el salvoconducto, el boleto a la victoria del partido en el poder.
Las encuestas no se cansan en revelarnos que será, la del 5 de junio en Tlaxcala, una elección de tres con final de fotografía, una elección de tercios entre Mena, Dávila y Cuéllar, ¿acaso la diferencia a favor de uno no podría venir de estas casillas especiales?. La realidad es que yo veo una elección que tenderá a la judicialización.
Las propuestas y la demagogia quedan de lado cuando la baraja está marcada, ¿Será por eso que Mena ya anda repartiendo los cargos de gobierno?. Esperemos que no

