Justa dimensión
13 de mayo - 2016

Por Jorge Alfredo Montes de Oca

Prácticamente todo está listo para la realización del segundo debate entre los candidatos al Gobierno del Estado, el escenario y la hora no cambian, sólo que para este domingo 15 de mayo habrá un contendiente menos, Federico Barbosa, quien en días pasados declinó junto con toda su estructura (él y su esposa) a favor de Lorena Cuéllar.

El primer ejercicio de contraste de ideas, realizado en abril pasado, si bien es cierto que tuvo un formato acartonado, sirvió para poner a cada candidat@ en su justa dimensión. Adriana Dávila y Lorena Cuéllar no cambian ni cambiarán la incongruencia de la panista es patológica mientras que la mentira y el maquillaje son distintivos de la candidata del PRD “candidatas de lavadero”.

Marco Mena no se salió del guión, dejó la estridencia, los gritos y los sombrerazos para sus oponentes, y seguramente ahora lo mismo para este domingo. El primer debate lo catapultó como el candidato mejor preparado para gobernar, como él más confiable, cercano y él que mejor campaña y propuestas ha presentado a los tlaxcaltecas.

Para este domingo se espera que la tónica sea la misma, las que están desesperadas porque su campaña de seis años no les ha dado resultado, buscarán señalar a quien consideran es su competencia real para este cinco de junio, no hay que ser brujo para adivinar que buscarán por todos sus medios denostar a quien encabeza las preferencias del electorado, y con datos y cifras negativas en salud y pobreza, vincularán al candidato con la actual administración marianista.

Lo que olvidan y no han entendido es que, ni Mariano González Zarur va a estar en la boleta ni los logros en esos y otros rubros han sido malos.

Esta elección ha sido totalmente nueva por el papel que han jugado las redes sociales, pues las propuestas, los ataques y las descalificaciones han estado a la orden del día, no se ha salvado nadie, sin embargo, resulta lamentable que quienes fomentaron el odio, el encono y el rencor entre los cibernautas, ahora pretendan victimizarse y acusen una guerra sucia, cuando ellos (los asesores de Lorena Cuéllar y Adriana Dávila) han sido los principales orquestadores de esas prácticas no sólo en el internet, sino en la vida real. Lanzan la piedra pero esconden la mano.

MORRALLA

Hipólito Hernández es un poblano empleado de medio pelo en la Secretaría de Salud del Estado (SESA) que explotó a la perfección sus habilidades de lambisconería con el octogenario secretario Alejandro Guarneros a quien se ganó por taparle una y mil transas al grado que fue nombrado como titular del seguro popular en sustitución de la talentosa Diana Carpio cuyo único error fue opacar a su jefe.