2 de mayo - 2016
Tlaxcala| Gerardo Orta.- Pobladores del municipio de Cuapiaxtla, retuvieron a personal de la Procuraduría de Justicia del Estado (PGJE) pues justificaron que no existía certeza en los exámenes que se practicarían para determinar las causas de la muerte de un bebe de 11 meses de nacido vecino de esa demarcación.
Se supo que esta mañana llegó personal de la dependencia estatal para realizar la exhumación del bebe fallecido en marzo pasado, quien prácticamente llegó sin vida a una clínica del municipio de Cuapiaxtla, y en donde se argumentó que no existió el material adecuado para su atención.
Al lugar tuvo que llegar personal de la Secretaría de Gobierno de Tlaxcala, para entablar diálogo con los pobladores inconformes, a fin de que liberaran a los forenses que realizaron el proceso de exhumación.
La intención de los forenses de la PGJE era la de sacar el cuerpo del bebe para practicarle los estudios pertinentes que permitieran conocer a detalle las causas de su muerte.
De hecho, personal de la PGJE alcanzó a tomar muestras forenses, que finalmente fueron retenidas por los pobladores inconformes.
Tras negociar la liberación del personal de la dependencia estatal, los mediadores de la Secretaría de Gobierno concedieron a los pobladores que llegaron hasta el panteón donde fue enterrado el bebe, que éste regresara al lugar de donde fue exhumado.
Fue el 25 de marzo cuando la PGJE informó a través de un boletín informativo, que realizaría el proceso de exhumación del bebe para determinar las causas de su muerte, es decir, hace poco más de un mes, acudieron a realizar esas acciones al municipio de Cuapiaxtla.

