A la Verónica: Estudiantes de Excelencia
30 de agosto - 2015

Guadalupe_Posada

Este sábado se llevó a cabo la última clase del diplomado Los valores culturales en la tradición taurina, impartido por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) a través del ilustre maestro José Antonio Luna Alarcón, autor del libro De Purísima y Oro.

A lo largo de seis meses de discernir sobre la fiesta de los toros, diversos fueron los temas que colmaron el conocimiento, imaginación y cultura de los pupilos que asistieron cada sábado a la cátedra.

A decir de diversos actores directamente involucrados con la fiesta, lo mismo ganaderos que matadores, la actividad estudiantil taurina celebrada en Tlaxcala fue singular y única en el país. «Deben estar locos», dijo en guasa el ganadero Antonio De Haro, en una de las visitas a su casa ganadera.

Ya es el segundo diplomado de esta naturaleza que imparte la UPAEP en Tlaxcala, el primero se celebró en Huamantla, también con resultados positivos.

La consulta de literatura de la torería, fue una de las premisas del curso. El maestro José Antonio Luna, enfatizó en que, sin la lectura, no se podrá progresar como buenos aficionados a los toros. Leer, enterarse, ir al campo, hablar de toros, cultivar la cultura general.

Que equivocados están aquellos que defienden el inverosímil argumento de que la fiesta brava representa un acto de barbarie, cobarde y sangriento. Que los aficionados son seres sádicos y morbosos.

Los alumnos del diplomado Los valores culturales en la tradición taurina, tienen nuevos elementos para difundir y presumir su fiesta de toros.

Una fiesta que, no obstante los ataques en su contra (dentro y fuera), sigue representando uno de los actos más heroicos que un hombre puede protagonizar en pleno siglo XXI, al enfrentar a una bestia, sin más armas que su cuerpo, una espada, y un engaño.

Vaya la enhorabuena para todos los entusiastas participantes del curso, entre los que hubo de todas las pintas, trapíos, genios, dificultades, y ternos. De cornamentas no me atrevo a opinar.

También merece la salida al tercio el siempre entusiasta promotor de la fiesta, Luis Mariano Andalco, que sin su intervención y liderazgo al frente del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, los acercamientos con la UPAEP no hubieran sido posibles.

Ahí queda eso. El “grupo de sabios” como los nombró el instruido Adolfo Carrasco, Cardeno, planea reunirse cada mes para continuar con la vena, en lo que podría ser el nacimiento de uno de los grupos más exigentes que pisen las plazas de Tlaxcala.

¡INJUSTICIA!

Lo ocurrido recientemente en el estado norteño de Coahuila no representa más que un acto de atropello en contra de los derechos humanos.

Qué culpa tienen los aficionados a los toros, de las filias y fobias del señor Rubén Moreira Valdéz que lamentablemente se adjudicó la libertad de atentar en contra del patrimonio cultural de los coahuilenses.

Muchas han sido las manifestaciones en contra del mandatario estatal, sin embargo, el decreto fue aprobado por el Congreso del Estado de Coahuila, con el aval de la mayoría priista, evidentemente maiceada por el gobernador.

La prohibición nació, además, de la falta de apertura a la crítica por parte del mandatario, particularmente sobre las acusaciones que el empresario taurino, Armando Guadiana Tijerina, ha vertido en contra de la deuda multimillonaria que heredó su hermano, el ex gobernador Humberto Moreira.

Coahuila es la tercera entidad del país en donde ya existe prohibición a los espectáculos taurinos, en la lista se encuentra también Sonora y Guerrero.