19 de febrero - 2015
Tlaxcala| Gerardo Orta.- El ex síndico de Apizaco, José Luis Martínez Mejía, se deslindó de las irregularidades que se hayan presentado en las cuentas públicas del último año de ejercicio de la administración de Orlando Santacruz Carreño.
En entrevista, el ex funcionario municipal recordó que fungió como titular de la sindicatura del municipio de Apizaco durante los últimos ocho meses de la administración panista de Orlando Santacruz.
No obstante, informó que las cuentas públicas de los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre ya no le fueron puestas a disposición para su revisión y firma correspondiente.
Dijo que las únicas cuentas públicas que, como síndico de Apizaco realizó, fueron las de mayo, junio, julio y agosto, “documenté mi razón ante el Órgano de Fiscalización para no haber revisado esas cuentas, de las irregularidades que se hayan detectado está en poder del órgano, quien es la autoridad competente para calificar la cuenta; el síndico hace la revisión primaria pero no dictamina”.
Recordó que las cuentas públicas que ya no revisó correspondientes a los últimos cuatro meses de 2013, fueron presentadas a inicios del ejercicio fiscal 2014, ya iniciada la nueva administración.
“Yo ya no tuve acceso a las cuentas, cuando el presidente las remitió, se me notificó por escrito de que se iban a entregar pero ya no era técnica y humanamente posible que las revisara, pues con un equipo de varias personas se requiere de 15 a 20 días para su revisión”, refirió.
José Luis Martínez Mejía dijo que las presuntas irregularidades cometidas por el ex alcalde Orlando Santacruz Carreño tendrán que ser confirmadas por la revisión que realicen las instancias competentes, aunque se pronunció a favor de que se llegue “a fondo del asunto”.
Señaló que en su momento informó al Órgano de Fiscalización los motivos por los cuales ya no revisó la cuenta de los últimos cuatro meses, y en donde aclaró que no firmó los balances financieros y evidentemente, no conoció el manejo que se realizó de los recursos económicos de ese periodo.
“No firmé la cuenta pública porque no se me turnó en tiempo y forma. Hubo un atraso muy grande. Cuando cerramos la administración en diciembre nada más se había entregado hasta agosto, hasta ahí nos quedamos”, explicó.

