Malos ejemplos
21 de enero - 2015

El escándalo de la semana lo protagonizó el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello quien abofeteó a uno de sus empleados. Y en eso de los berrinches de los políticos, otra que sigue acumulando quejas es la pintita diputada federal priísta, mis corresponsales que acudieron a la toma de protesta de “Emilito”, así lo atestiguaron

Mr. Tlx

Frecuentemente la clase política pierde de vista que ya no son los tiempos de antes y que ahora todo lo que hacen y dicen es seguido por un gran ojo, como en ese famoso reality show Big Brother.

El escándalo de la semana lo protagonizó el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello quien abofeteó a uno de sus empleados.

El vergonzoso incidente quedó grabado en un video que comenzó a circular en redes sociales. En cuestión de minutos millones de personas lo vieron y fue noticia nacional e internacional.

Como suele ocurrir en estos casos, el protagonista del incidente se ocultó ante los medios, no dio la cara. Bien asesorado, aguardó a una estrategia que, por lo visto, le dio resultados y apagó la creciente condena social.

En medio de la polémica aprovechó un evento para presentar a su subordinado. Frente a un auditorio, a modo, le pidió disculpas, incluso hubo oportunidad para la broma.

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Así como subió a las redes el escándalo se apagó. No obstante la bofetada le será recordada a lo largo de la historia política de Manuel Velasco, será una cruz que difícilmente podrá tirar.

Y en su partido, el Verde, donde existe una simulada férrea lucha para proteger a la flora y la fauna, el escándalo les pega dado que la dignidad humana les tiene sin cuidado.

En eso de los berrinches de los políticos, otra que sigue acumulando quejas es la pintita diputada federal priísta.

Resulta que uno de mis corresponsales que acudió a la toma de protesta de “Emilito” como líder del movimiento territorial en Apizaco, atestiguó el pesado comportamiento de quien se siente un ser superior.

A su llegada comenzó a dar órdenes y regañar a los abnegados polluelos tricolores que son usados como cargadores, mensajeros, mandaderos, aplaudidores y acomodadores.

Más de uno le profirió entre dientes algunos insultos, otros de plano la dejaron con la palabra en la boca.

Lo peor, es que en pleno acto trató de robarle reflectores a Emilito al hacer el uso de la palabra y presumir su “labor como diputada”, claro, de que es calificada con una tasa de 0 por ciento de éxito en sus iniciativas no dijo nada.

Total que después de unos minutos de la perorata de la pinta, el rostro de la delegada del CEN priísta evidenció incomodidad y molestia, y no es para menos, ya que el flamante líder del movimiento territorial apizaquense es bien visto por la cúpula nacional para crecer políticamente.

Nada más y nada menos, es pariente de Alfonso Sánchez Anaya, de la misma pintita y por ahí tiene un lejano vínculo familiar con la familia Rivera que actualmente gobierna Tlaxco con la bandera del PAN, y tienen a un hermano en vías de ser diputado federal por el PRI poblano vía la zona de Chignahuapan.

Y mientras unos van sumando amigos, otras como la diputada en cuestión, cada día se queda más sola.

Nos leemos la próxima semana