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27 de marzo - 2014

Adriana es “Corderista”, grupo que amalgamó el ex presidente Felipe Calderón. Aurora por su parte es “Maderista” y se incrustó al círculo cercano del llamado “jefe” Madero desde antes de llegar a la diputación federal.

Mr. Tlx

Adriana Dávila y Aurora Aguilar se han convertido en referentes obligados cuando se habla del PAN no sólo a nivel estatal, en el plano nacional las representantes de Tlaxcala influyen en la cúpula de su partido.

Adriana es “Corderista”, grupo que amalgamó el ex presidente Felipe Calderón. Aurora por su parte es “Maderista” y se incrustó al círculo cercano del llamado “jefe” Madero desde antes de llegar a la diputación federal.

En su momento fueron grandes amigas, les decían las “chicas súper poderosas” y en su grupo estaba también Leonor Romero.

Su amistad se fracturó conforme empezaron a escalar políticamente, Adriana y Aurora tomaron rumbos distintos y en el trayecto creció una enemistad que desde afuera pocos entienden, pero en las entrañas de su partido saben muy bien la razón de los enojos: es cuestión de personalidad.

Hoy Adriana y Leonor se mantienen parcialmente unidas. Aunque no podemos asegurar que sean amigas debido a que es evidente un interés común: se llama Ernesto Cordero y la sucesión de la gubernatura.

Aurora sigue construyendo su propio camino a partir de sus alianzas externas que ha sabido capitalizar en el plano local al sumar alcaldes aliados a su causa. El año pasado salió al paso de algunos aspirantes cuando la disputa con el adrianismo dividió en dos la geografía política panista.

Adolfo Escobar y Alejandro Aguilar fueron sus mayores conquistas en el 2013. Actualmente trabaja incansablemente por hacer ganar a Madero en el estado, eso le daría una posición política mejor para las elecciones de 2015 y 2016.

En tanto que desde hace varios años Adriana Dávila partió de cero al crear un nuevo bloque, contrario a los que durante más de una década controlaron el panismo estatal.

Su mayor virtud es la formación de nuevos cuadros al interior del PAN y la incorporación de personajes externos al partido que le dieron la posibilidad de impulsar el triunfo de alcaldías. Sus principales logros fueron Apizaco, Zacatelco, Calpulalpan y Tlaxco.

Hoy de nuevo Adriana y Aurora son piezas claves en una elección, aunque en este caso se trata del proceso interno de su partido. Ambas coordinan trabajos nacionales de campaña y aunque sus candidatos pierdan, sus posibilidades de negociar seguirán creciendo.

En el supuesto de una derrota, los triunfadores están obligados a pactar y ceder posiciones para evitar una ruptura mayor. En la llamada operación cicatriz estará la verdadera ganancia de ambas.

Nos leemos la próxima semana.