OIDH reporta débil actuación del gobierno de Peña Nieto
21 de marzo - 2014

20140321-144340.jpg

Por Lorena Cuéllar Cisneros

El Observatorio Internacional de Derechos Humanos, presentó el 21 de enero su informe mundial 2014, dentro del cual señaló la débil actuación del Gobierno Federal en cuanto a los casos de violaciones sistemáticas de Derechos Humanos en el país.

El capítulo mexicano señala lo siguiente:

PRIMERO. El Gobierno Federal ha tenido pocos avances en resolver asesinatos, desapariciones forzadas y torturas realizadas por militares y policías cometidos, incluso en este sexenio, en el contexto de acciones contra la delincuencia organizada.

SEGUNDO. El sistema de justicia penal mexicano no ofrece justicia a las víctimas de crímenes violentos y violaciones de derechos humanos, debido a la corrupción, la falta de capacitación y recursos, así como la complicidad de agentes del Ministerio Público y defensores de oficio.

TERCERO. Comúnmente, ni policías ni agentes del Ministerio Público adoptan medidas básicas de investigación para encontrar a las personas o identificar a los responsables de su desaparición. Con frecuencia, se culpa a las propias víctimas o se indica a los familiares que deben investigar ellos mismos.

CUARTO. Persisten métodos de tortura para obtener confesiones de personas detenidas arbitrariamente y a las cuales, a menudo, se les mantiene incomunicadas en bases militares y otros centros de detención clandestinos.

QUINTO. El sistema de justicia militar no es objetivo y por lo tanto, los soldados acusados de violaciones a derechos humanos permanecen impunes. Los militares que cometen estos abusos casi nunca son llevados ante la justicia. Los casos quedan atrapados en el ámbito de la Procuraduría de Justicia Militar.

Y SEXTO. A la fecha no se ha emitido el reglamento de la Ley General de Víctimas ni la base de datos de personas denunciadas como desaparecidas o extraviadas.

En este contexto, es claro que los resultados no concuerdan con el discurso oficial que se ha empeñado en difundir el Gobierno Federal.

Como bien señala el Informe, las violaciones sistemáticas a derechos humanos en México persisten de una manera alarmante. Los casos de feminicidios han crecido de manera exponencial, los delitos cometidos contra periodistas quedan, en su mayoría, impunes; el sistema de justicia mexicano no ofrece justicia a las víctimas de crímenes violentos y violaciones de derechos humanos.

Si bien es cierto que el Informe de este Observatorio Internacional no genera vinculación jurídica alguna para el Estado Mexicano, sí ofrece un panorama desolador acerca de las condiciones en las cuales se vive en el país y, por lo tanto, el Congreso Mexicano no puede guardar silencio, ni permanecer estoico ante tales hechos.

Por ello, la necesidad de solicitar a la Secretaría de la Defensa Nacional información sobre los casos de violación a los derechos humanos perpetrados por elementos del Ejército Mexicano, así como que han sido resueltos por la Procuraduría de Justicia Militar.

Por otra parte, que la Secretaría de Gobernación, informe de las acciones emprendidas para combatir la práctica de la tortura como elemento para obtener información o forzar confesiones.

Y finalmente, es necesario que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de a conocer de los avances en la elaboración del reglamento de la Ley General de Víctimas y del Registro Nacional de Víctimas.

Por todo lo anterior queridos lectores, tengo previsto en próximos días presentar en el Senado de la República un punto de acuerdo relativo al informe del Observatorio de Derechos Humanos 2014.