Logra PGJE auto de formal prisión contra tratante de Santa Cruz Quilehtla
9 de marzo - 2014

El Juez Tercero de lo Penal del Distrito Judicial de Guridi y Alcocer decretó auto de formal prisión en contra de Sergio Meza Pichón.

Tlaxcala| Redacción.- Derivado de la acuciosa aportación de pruebas contundentes que documentó el Agente del Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Estado (Pgje), y el trabajo jurídico que realizó la titular de la dependencia, Alicia Fragoso Sánchez, el Juzgado Tercero de lo Penal del Distrito Judicial de Guridi y Alcocer dictó auto de formal prisión en contra de un proxeneta del municipio de Santa Cruz Quilehtla.

La Pgje aportó pruebas necesarias que acreditaron la responsabilidad de Sergio Meza Pichón de 38 años de edad, luego de haber explotado sexualmente a una mujer durante 17 años en al menos cinco estados de la república, por lo que el juez de la causa le dictó auto de formal prisión por el delito de trata de personas.

Su detención ocurrió, luego de que los agentes de la Policía Ministerial realizaron las pesquisas correspondientes a fin de esclarecer la denuncia interpuesta por la agraviada en contra del hoy recluido en el Centro de Reinserción social (Cereso) en Tlaxcala.

Por ello, los detectives conocieron que Meza Pichón se desempeñaba como policía comunitario de Ayometitla, municipio de Santa Cruz Quilehtla; de esta forma, el Agente de Ministerio Público solicitó la comparecencia del probable responsable.

De esta manera, los agentes de la Policía Ministerial capturaron en el municipio de Zacatelco al proxeneta, por lo que fue puesto a disposición del Representante Social y posteriormente fue recluido en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tlaxcala dentro del proceso 77/2014, por el delito de trata de personas.

Este individuo fue señalado por su ex pareja sentimental como la persona que la explotó sexualmente en al menos cinco estados de la república. La mujer explicó, que este sujeto utilizó el enamoramiento para engancharla y posteriormente obligarla mediante el uso de la fuerza física, a prostituirse en diversos centros nocturnos y moteles.