Dehesa Panista Azul y Blanco
23 de febrero - 2014

Decía Reyes Heroles que en política “forma es fondo” y en los toros también se evidencia esta máxima. Quizás extrañe la mezcolanza del tema taurino con los asuntos políticos, pero nunca ha sido ignorada la relación entre la política y el mundillo taurino.

El alcalde capitalino, Adolfo Escobar Jardínez, dio muestra de anfitrionía el domingo nueve de febrero, fecha en la que se presentaron en la “Ranchero” Aguilar, Pizarro, “El Juli”, y Adame.

Dejemos un poco aparte el tema taurino.

Las barreras de primera y segunda fila del departamento de sombra fueron testigos de un cónclave panista que disfrutó de una agradable tarde de toros.

Escobar, en su papel, agasajó a sus invitados, lo mismo alcaldes, que diputados, todos de estirpe panista, algunos taurinos, otros no tanto, otros, sólo se dejaron ver.

En su sitio, justo en la división de sol y sombra y a la derecha de la autoridad de plaza, se colocaron los panistas.

A la distancia, alcancé a distinguir a Alejandro Aguilar López, alcalde de Huamantla de comprobada afición taurina. Junto a él la diputada Aurora Aguilar Rodríguez, quien también destaca por su gusto en el toro.

También observé a los diputados Humberto Macías Romero, José Gilberto Temoltzin Martínez, Julio Cesar Hernández Mejía y Roberto Zamora Gracia, este último, ataviado en un pants negro, digno más de un gimnasio que de un coso taurino, pero qué importa.

Sinceramente no conocía la afición taurina de Jardínez, es más, no sé si la tenga, lo que es cierto, es que aprovechó muy bien un evento taurino y social, para reunir a la crema y nata panista, dando muestra de unidad y camaradería albiazul.

Lo que suceda fuera de la plaza, es otra faena que cada uno de ellos sabrá lancear a su modo.

Del otro lado, casi al extremo de la cerrada asamblea panista, destacó la presencia del Secretario de Gobierno, Miguel Moctezuma Domínguez, quien acompañó en todo momento al ex presidente del Tribunal de Justicia, Justino Hernández.

Ellos a diferencia de los primeros, disfrutaron de cerca, casi en sus terrenos, los sabrosos derechazos del torero madrileño.

La noche de toros, la terminaron en el Mesón Taurino. Los panistas, ahí la iniciaron previo a la tarde de toros.

Por cierto que este lugar ya se ha convertido en escenario de encuentros y desencuentros de políticos en últimas fechas.

Dígame usted si el toro no es un pretexto para convivir entre amigos y rivales políticos, quizá haya más de uno que quiera pegar la corna’ a sus alternantes, lo cierto es que en política “fondo es forma” y que en el toro se hace más evidente.

Por cierto que ya anunciada la corrida en Apizaco para el domingo 16 de marzo, veremos si es que el alcalde Jorge Luis Vázquez –panista–, replica el atino de Jardínez, quien supo bregar a un bravo encierro marcado con el hierro del PAN, de divisa azul y blanco.