Caradura
29 de enero - 2014

edgardogentetlx2

Cínicamente el “cuatito” Pedro admitió que durante su gobierno basificó a dos de sus familiares en el ayuntamiento, de pasó afirmó que el ejército le avaló la construcción de su último capricho, la cloaca ya es incontrolable. Por su peso cayeron las mentiras y la demagogia de Guadalupe Rodríguez; en cascada son desechados los amparos por la ley de Pensiones

Por Edgardo Cabrera

Cínico resultó de nuevo el ex alcalde Pedro Pérez al admitir que dos de sus familiares fueron basificados en complicidad con la líder del sindicato 7 de mayo, Guadalupe Rodríguez.

El único mérito obtenido para ganarse la inamovilidad de la plantilla del ayuntamiento es que tanto su cuñada como su sobrino “siempre” han estado con él. Así lo confesó en la rueda de prensa a la que citó para decir “su verdad” del asta bandera.

Qué dirán cientos de trabajadores en ayuntamientos que trienio tras trienio esperan alcanzar su base sindical y que son pateados por su “líder”.

Lo de ayer fue un circo. Pérez atrajo más reporteros que cuando era alcalde dado que todos querían escuchar su defensa ante una obra que es un nuevo elefante blanco en el estado.

Y vaya espectáculo, nadie se esperaba que en la atropellada comparecencia con los medios de comunicación admitiera que por sus pantalones basificó a Marisol Jiménez Sánchez, esposa de su hermano gemelo Giovanni Pérez Lira, así como al sobrino Iván Castor Pérez.

El “cuatito” Pedro dio cátedra de un asqueroso cinismo, sobre todo cuando afirmó que “sí otros alcaldes lo hacen (basificar a sus familiares), porqué yo no”. Si los ladrones y tramposos van a la cárcel, ¿porqué Pedro no?

Y sobre la bandera monumental y el asta, lo dicho. Resultó injustificable. Según el ex alcalde el ejército le avaló su capricho y hasta lo supervisó. Nunca mostró pruebas de ese supuesto aval, contrario al oficio y decreto mediante el cual la Sedena le enlistó las anomalías y ordenó su reubicación.

¡Vaya caradura la del señor Pérez!

Cómo creerle su declaración cuando la mala planeación está a la vista.

Lo de ayer fue un espectáculo en el que, por cierto, se prestó el ex regidor ecologista Fernando Jarek Zamora quien evidencia así el tamaño de las complicidades al interior del anterior ayuntamiento.

Amparos

Suman 897 amparos que presentaron integrantes de la sección 55 del SNTE y del sindicato 7 de Mayo en contra de la Ley de Pensiones Civiles del Estado de Tlaxcala. De éstos, 542 les han negado la suspensión definitiva.

En consecuencia las autoridades (los juzgados primero y segundo de distrito del centro auxiliar de la primera región con residencia en el DF) decidieron no protegerlos ni ampararlos de la vigencia de la nueva ley.

Tanto en los amparos individuales -que se promovieron contra cinco artículos de la ley-, como los colectivos, que se oponían a toda la ley, ha imperado hasta el momento el mismo criterio por parte de los juzgadores.

Y en función del criterio procesal que han mostrado los jueces en este tema, se puede advertir que en los amparos que aún están pendientes por resolverse, la resolución será en el mismo sentido.

Con ello, sólo se observa la demagogia con que se condujeron aquellos que vieron afectados sus intereses personales y de grupo con la nueva ley y que, con base en mentiras, llevaron a los sindicalizados a promover amparos que no tenían un sustento real. ¿Le suena el nombre de Guadalupe Rodríguez, lideresa del 7 de Mayo?

Aunque le pese a la señora, son más los trabajadores que aprecian que la ley vigente en la materia era necesaria, no sólo para recuperar beneficios -como la posibilidad de obtener créditos a bajas tasas de interés- sino para darle viabilidad a una institución que estuvo a punto del quebranto financiero.

Con la nueva ley se evitó que se pusieran en riesgo las pensiones presentes y futuras. Y de ello, muchos sindicalizados ya se dieron cuenta.

 

Los reemplazos

Los motivos, rumores y quejas para remover a la maestra Espinosa son muchos y nos dicen que sí va en serio su salida, ya hasta hay cuatro candidatos para suplirla: Tulio, Ernesto, Víctor y Victorino. Para encontrar las anomalías del asta no es necesario de la pericial militar, basta ver el lugar del último capricho de Pedro, por cierto, aledaño a la casa de su progenitora

Por Edgardo Cabrera

Aunque todavía sigue en funciones nos dicen que es en serio eso de que los días de la maestra Espinosa como comandante de los bachilleres de Tlaxcala están contados.

Los motivos, rumores y quejas para removerla son muchos, los más sobresalientes los relacionados con sus vínculos con la senadora Lorena, el chaqueteo al PRI o la supuesta inclusión de al menos 18 parientes en la nómina institucional.

A la lista de los temas delicados se encuentra la protección a personajes cercanos al innombrable Ortiz como un tal Rocha encargado de la capacitación, o la contratación de un abogado que fue el encargado de las expropiaciones en la anterior administración y a quien acomodó pese a tener un demanda laboral contra el gobierno estatal.

Los candidatos a suceder a la maestra Espinosa ya están, entre ellos el ex diputado Tulio Larios, Víctor Serrano y Ernesto Ordóñez (bien vistos por el secretario de Educación) y Victorino Vergara (actual director de Cecytes).

Indefendible

Aunque este día Pedro Pérez citó a una rueda de prensa para decir “su verdad”, a ojos vistas se encuentran las anomalías de su administración.

La más escandalosa, el capricho para instalar una asta bandera monumental para lo cual destinó cerca de 4 millones de pesos del erario, que bien pudieron servir para tapar los cientos de baches que existen en la capital del estado.

Un oficio de la XXIII zona militar, del cual este medio tiene una copia, evidencia que Pérez tenía pleno conocimiento de las violaciones a la normatividad, desde carencias en las dimensiones, hasta la cercanía de viviendas y líneas de alta tensión que ponen en riesgo a los habitantes.

Sólo imagine que por los vientos se rasga en su totalidad el lábaro patrio y cae sobre los cables de alta tensión; o peor aún, que la estructura del asta se debilite por el continúo tráfico, por la fuerza del viento e incluso por un temblor que pudieran provocar su colapso sobre viviendas y autos.

O más simple, que al hacer honores deban cerrar la circulación por varias horas para izar o arriar la bandera.

Y hasta sobre esta última simpleza –que así la consideró Pérez- la Sedena le advirtió que al estar sobre una vía transitada “podría resultar de alto riesgo para la seguridad ciudadana, además de carecer del espacio necesario para las maniobras de izaje y armado de una Bandera Monumental”.

D el lugar escogido para el último capricho de Pedro, sólo podría entenderse por su gran apego familiar ya que se encuentra aledaño a la casa de la progenitora del ex alcalde, por lo que la obra sería algo así como el último regalo para alegrarle la vista matutina.

El quebranto al erario por el asta no puede quedar en la impunidad, como la larga lista de anomalías encontradas en las cuentas públicas que nunca fueron sancionadas.

edgardocabrera_morales@hotmail.com 
http://www.facebook.com/gentetlx
http://www.facebook.com/edgardocabreramorales
twitter @gentetlx