Asamblea
26 de enero - 2014

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Por Gerardo Orta

El sábado pasado concluyó con éxito la asamblea nacional de ganaderos que se llevó a cabo en Tlaxcala, en la que participaron más de 50 criadores de toros bravos.

El evento fue suntuoso, la organización impecable y seguramente trascenderá a nivel nacional por la cantidad de gente que llegó al taurino estado tlaxcalteca para disfrutar de las actividades que se organizaron en el marco de la asamblea.

La faena campera del pasado sábado en Rancho Seco, no pudo ser mejor. La gente del toro disfrutó a campo abierto una labor quizá poco conocida en México, pues el derribadero es, ciertamente, una práctica más española.

Sin embargo, el evento resultó de auténtico lujo. Ganaderos, empresarios, aficionados y periodistas, observaron de cerca la bravura del toro y de las vacas bravas.

Sin burladeros ni troneras de por medio, el cónclave taurino vio de cerca – nervioso–, al ganado bravo y comprobó que el toro es un animal de pelea, que se queda en el sitio de la lidia y no huye, pese a tener el campo abierto.

Las faenas fueron realizadas por los matadores tlaxcaltecas Uriel Moreno “El Zapata” y Sergio Flores, vestidos elegantemente de charro.

El evento fue organizado por el Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, que deja el listón alto para la organización de eventos taurinos.

Su director, Luis Mariano Andalco, se ha convertido en importante promotor de la Fiesta de Toros en Tlaxcala, pues con éste, suma ya varios eventos exitosos en materia taurina y que ha posicionado al estado como un referente en celebraciones de esta naturaleza.

Si bien es cierto que falta mucho por hacer en lo que respecta a la seriedad de los festejos taurinos –cosa que al instituto no corresponde–, Tlaxcala hoy demuestra que está más viva que nunca la Fiesta Brava, con argumentos sólidos la defiende y promueve ¡Enhorabuena!

La tarde de Joselito

El hidrocálido Joselito Adame nuevamente se posicionó como una de las primeras realidades del toreo nacional, que ha surgido de entre los nuevos valores de la tauromaquia mexicana.

Atrás ha dejado el mote de “promesa del toreo” para convertirse, a su corta edad, en un torero que bien podría ser en el referente de la Fiesta de Toros mexicana, aún no me atrevería a ponerlo como “mandón”, al tiempo.

Joselito puso el arte, la prestancia, y la torería en la tarde de este domingo en La México.

Por su parte y pese a los intentos de Morante de la Puebla por agradar a la afición capitalina, el español recibió lanzas toda la tarde, tanto por los reventadores que le reprocharon en todo momento, tanto por la mala fortuna que tuvo en el lote sorteado a su favor.

Sin embargo, en su segundo, sacó derechazo de buena factura y tocando fibras sensibles de los aficionados entendidos de su toreo.

El español compartió el fracaso –si así se le puede llamar–, con Rodolfo Rodríguez “El Pana”, quien dejó de lado la expectativa generada y se estrelló de frente a las tablas, no sé si el segundo toro de Joselito fue el despitorrado, o este Pana que nomás no la vio en la tarde de su amarga despedida.

Muchos cuestionaron si la tarde del 26 de enero era la última del “brujo”; después de lo ocurrido el domingo, seguramente el matador de Apizaco no volverá a pisar el ruedo del coso mayor de América.

Que lastima por Rodolfo, pues más allá de agradar y conseguir una emotiva y bonita despedida –como pudo ser aquella de enero de 2007–, se echó encima a la afición y espectadores en general.

Lo que pudo ser un sentido adiós, se convirtió en un esperpento de retiro de la Monumental.

Ya veremos cuántas corridas más se anuncian para el Pana, pues pese a que es un torero que atrae reflector, lo cierto es que ya está más cercano del retiro definitivo, que de una posible resurrección como la de aquella tarde con los toros de Garfias.