Semana taurina
20 de enero - 2014

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Por Gerardo Orta

Desde este lunes y hasta el próximo sábado, Tlaxcala será sede de eventos de trascendencia taurina en el marco de la asamblea de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, que se llevará a cabo los días 24 y 25 próximos.

Nada más novedoso para uno de los estados con más importancia taurina, en lo que a cabaña brava se refiere.

El evento contará con la presencia de ganaderos de bravo de todo el país, incluidos evidentemente, los más representativos de la ganadería tlaxcalteca.

Este lunes, se inauguran dos exposiciones de pintura taurina, y se presenta el libro “La legendaria hacienda de Piedras Negras, de Carlos Hernández.

El martes, el periodista de Canal 40, Luis Niño de Rivera, presenta su libro, “Sangre de Llaguno”.
Para el miércoles, el matador de toros Eulalio López presenta su libro “Zotoluco, la apuesta de un sueño”, escrito por el periodista Juan Antonio de Labra.

Los tres eventos iniciarán a partir de 6:30 de la tarde, y tendrán como sede el teatro Xicohténcatl de la ciudad capital.

Para el viernes y sábado, se llevarán a cabo los eventos con los ganaderos de bravo.

El viernes 24, a la una de la tarde en el lienzo charro del centro expositor, habrá festival taurino con la presencia de los matadores Jorge Sotelo y Salvador López, y los novilleros Luis Ignacio Escobedo, y Mariano Sescosse.

En tanto que el sábado 25, el evento concluirá con una faena campera que se ofrecerá en la ganadería de Rancho Seco, en la que se realizará el “derribadero”, práctica más española que mexicana, pero que permite también observar la bravura del toro a campo abierto.

Deslucido

Si bien la corrida número 14 en la Monumental Plaza de Toros México no defraudó al interés que se generó en la previa del festejo, tampoco ofreció los momentos que la afición hubiera deseado en un agarrón entre toreros mexicanos de buena estirpe.

Los tres espadas, Sánchez, Saldivar y Silveti, ofrecieron lo que los toros de La Joya les permitieron.

Resaltó lo macho que estuvo el hidrocálido Arturo Saldivar. Un torero que salió a por todas y que en su segundo toro ofreció los instantes más emotivos de la tarde y que cortó una oreja pese a un yerro en la suerte suprema.

Por el bien de la fiesta en México, me parece necesario que este tipo de carteles se repita en más plazas y con la inclusión de toreros mexicanos que han dado campanazos serios en plazas de provincia.

Los toros fueron de La Joya, auténticas moles, que pese a ello, fue notoria su falta de fuerza y en algunos casos, sin calidad en la embestida.

A la gente le gusta el toro bien presentado, como el español, sin embargo, hay que recordar que la morfología de nuestro toro es más pequeñita, menos rematada pero que en comportamiento, suele ir de menos a más.

Gracias al surgimiento de la nueva bajara taurina mexicana, se ha logrado que, en ocasiones como esta, la presencia de toreros extranjeros sea prescindible.

Recordar que el próximo domingo se anunció la “despedida” de El Pana en el coso mayor del mundo.

Flanqueado por el español Morante de la Puebla y Joselito Adame, el “Brujo de Apizaco” partirá plaza en lo que se espera un entradón, ya veremos si es la última tarde en La México de Rodolfo.