Y la camioneta…
15 de enero - 2014

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Nada más 50 mil pesitos gastaron en el PAN para pagar la reparación de la camioneta del dirigente estatal que fue desvielada. Entre el ex gerente estatal de la Conagua, Carlos Morales, y el enamoradizo José Félix se encontraría la dirigencia azul. Y en un cónclave, el PRI designó a Rosa Isela como dirigente, ya hay molestias

Por Edgardo Cabrera

En la familia azul cuentan los días y las horas para cobrar revancha contra Sergio González quien en complicidad con su medio hermano, el contador Bernardino, mantienen secuestradas las finanzas del PAN.

Desde el gasto inflado por la compra de artículos promocionales para los candidatos hasta el despido de personal del Comité Directivo Estatal –para colocar a sus cuates-, forman parte de la larga lista de presuntas anomalías que le han documentado.

Apenas el año pasado en campaña, jarras de plástico que se comercializan a los partidos en 5 pesos al mayoreo, fueron ingresadas por el área administrativa a un precio de compra de hasta 15 pesos.

El último de sus excesos es el pago de una factura de un taller mecánico para “cubrir” la reparación de la camioneta de lujo asignada al presidente estatal del partido.

Pese a que es un vehículo de modelo reciente, comprado en aquellos tiempos en los que gobernaba el PAN, de manera inexplicable fue desvielado.

Para supuestamente poner la camioneta en circulación, el director administrativo del PAN y medio hermano de Sergio González justificó un gasto de ¡nada menos! que 50 mil pesitos, casi lo que se paga anualmente por servicio de limpieza.

Claro, como era de esperarse, la ofensiva cantidad de dinero erogada por el albiazul causó el malestar de los panistas, quienes subirán el tema al plano nacional para que se investigue.

Quizá por los abusos financieros, de todos conocidos al interior del albiazul, al conta Berna se le frustró su llegada a la tesorería del ayuntamiento capitalino.

Félix o Carlos  

A colación del PAN, conforme avanza la preparación del proceso interno para renovar la dirigencia nacional, en el plano local se comienza a acomodar la baraja de los que competirán por el Comité Estatal.

El ex alcalde apizaquense Orlando Santacruz y el recién estrenado funcionario capitalino, Damián Mendoza, quedaron fuera.

El primero, por el simple hecho de que Adriana Dávila no lo ve como buen prospecto para encabezar a su grupo que suma 12 de 15 alcaldes, así como 2 diputados locales seguros y otros 2 con posibilidades de sumárseles.

Darle el poder de la dirigencia a Orlando, sería tanto como entregar su capital político de cara a la búsqueda de la candidatura por la gubernatura.

En tanto que Damián Mendoza se descartó por anticipado al aceptar una dirección en el gobierno de Adolfo Escobar.

Entre el ex gerente estatal de la Conagua y frustrado candidato a diputado, Carlos Morales Badillo, y el enamoradizo José Félix Solís Morales se encontraría –hasta el momento- la dirigencia estatal.

A Morales Badillo lo impulsaría la senadora Dávila, en tanto que Félix tendría detrás a los adolfos, a Alejandro Aguilar, al propio Sergio González, y a Aurora Aguilar.

La pista…

Seguirle la pista al nombramiento de Rosa Isela Sánchez como presidenta del PRI. Mediante un cónclave ayer la Comisión Política la designó. Dicha acción ya generó molestia entre algunos miembros del Consejo Político Estatal dado que ellos son los facultados para realizar tal designación y tomarle protesta.

 

 

De hueso tricolor

Ante César Camacho, el gobernador fue enfático: como los matrimonios, “es y será” priísta, hasta que la muerte los separe. Pero Mariano, el priísta, tendrá ante sí 3 años para recomponer a su vapuleado partido. Por cierto que la presencia de gobernadores, dirigentes partidistas y legisladores federales y locales fue un claro espaldarazo político

Por Edgardo Cabrera

Ayer Mariano González Zarur aplacó a quienes lo ven fuera del PRI y por tanto cabildean –desde hoy- el nombre de su sucesor.

En el marco de su informe y ante César Camacho, el gobernador fue enfático: como los matrimonios, “es y será” priísta, hasta que la muerte los separe. Su enérgica afirmación diluye los rumores de un nuevo divorcio con el partido que lo llevó al poder.

Mariano es el último de los pupilos de Emilio Sánchez Piedras que puede presumir el escaño más alto de Tlaxcala, al que llegó sin abandonar las filas del tricolor, aunque existieron ofrecimientos para que en su momento abanderará al PRD.

Quizá por eso a la mitad del camino de su gobierno se detuvo para reiterar su lealtad al Revolucionario Institucional y al presidente Enrique Peña Nieto.

Quizá también, aprovechó la ocasión y su lealtad partidista para demandar el apoyo federal para reconocer a Tlaxcala como miembro de la cuarta zona metropolitana, que junto con Puebla, se disputan presupuestos para el desarrollo de infraestructura, reforzar la seguridad pública y emprender proyectos en mejora de la población limítrofe.

El priísta

Mariano, el priísta, tendrá ante sí tres años para recomponer a su partido que ha sido vapuleado en los últimos procesos electorales perdiendo escaños federales y las presidencias municipales más importantes del estado.

El mayor logro del PRI, después de la gubernatura, es el triunfo en 2013 en la mayoría de distritos con lo que obtuvo un Congreso afín el gobernador.

Ya con el titulo y reconocimiento de “primer priísta” en Tlaxcala, lo que sigue es la urgente renovación de la dirigencia estatal con alguien que en verdad garantice liderazgo y triunfos en 2015 y 2016.

Espaldarazo

La presencia de gobernadores, dirigentes partidistas y legisladores federales, así como de la mayoría de los diputados locales (sólo dos faltaron, Serafín y Santiago) fue un claro espaldarazo político a Mariano González Zarur.

Algo que no pasaba desde hace años, quizá desde que Alfonso Sánchez Anaya impulsó la creación de la Anago, se logró con la asistencia de 13 mandatarios estatales y el jefe de gobierno del Distrito Federal, así como los líderes nacionales del PRI y Nueva Alianza.

También llegaron el dirigente nacional del SNTE, Juan Díaz Aguirre; el de los petroleros, Carlos Romero Deschamps; el rector de la UNAM, José Narro Robles; y los ex gobernadores Tulio Hernández Gómez, José Antonio Álvarez Lima y Alfonso Sánchez Anaya.

Sin importar que su partido, el PAN, se encuentra en plena disputa por la dirigencia nacional, por segunda ocasión -la primera fue en la toma de protesta- Diego Fernández de Ceballos también llegó a respaldar al priísta.

En términos políticos también recibió el espaldarazo de los principales operadores del PRI en el Congreso de la Unión, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón.

Por cierto que al finalizar el acto, una comida privada se realizó en Casa Tlaxcala a donde llegaron ocho gobernadores, el rector de la UNAM, el presidente y secretaria general del PRI, el líder del SNTE, el jefe Diego y legisladores.

Acarreados

Vaya papel el de los diputados locales que se dejaron “acarrear” en camionetas de transporte público proporcionadas por el legislador y transportista del sur, el perredista Tomas Órea.

Hoy el PRD pasó al anecdotario de la oposición que pudieron ser y de su supuesto discurso de izquierda. Lo mismo pactan un día con el PAN para formar el G18, que al siguiente se van con el PRI para sacar ventaja personal.

Ahora son choferes ¿y mañana?

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