2013: Logros y Paradojas
1 de enero - 2014

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Sen. Adriana Dávila Fernández

Grandes avances tuvimos en este año. Sin duda alguna este 2013 será recordado por una serie de reformas estructurales y sus paradojas.

La reforma educativa pretende entre otras cuestiones, elevar la calidad magisterial para tener maestros mejor preparados y educar a las nuevas generaciones y, sin embargo, a pocos meses de haberse aprobado, la aplicación de la ley ha sido nula,  y se justifica que cada autoridad estatal es responsable de tomar las medidas necesarias para sancionar a los docentes en rebeldía.  Son los propios maestros los que han mantenido paros indefinidos en la Ciudad de México y en diversas entidades de la República. Poco ha importado la afectación de niñas y niños que tienen derecho a una educación de calidad.

Se tiene el andamiaje legal más grande para combatir la corrupción  y, sin embargo, la aplicación de la ley aún es discrecional, a juicio y parecer de las autoridades. No hay señales claras del gobierno federal para transparentar el por qué, cómo y cuánto de las políticas públicas. Con los instrumentos tecnológicos actuales es inconcebible que los contribuyentes no tengamos idea clara del destino final de los recursos públicos.

Con la Ley de Contabilidad Hacendaria se consiguió el control de gastos y cuentas de los estados y municipios. Esperemos que casos como el endeudamiento de Coahuila, Chiapas o Tabasco, no vuelvan a suceder. Sin embargo, es indudable el control «virreinal» de algunos gobernadores que consideran a las leyes estatales, un documento sujeto a interpretación para lograr sus fines y conseguir beneficios.

En materia político-electoral, el electorado contará con la posibilidad de tener más participación ciudadana para evaluar el trabajo de sus representantes populares y decidir si ameritan o no, continuar con el cargo conferido. Por mandato constitucional, la paridad y equidad entre géneros son ya una realidad. Las mujeres que deseen contribuir en el trabajo público encontrarán menos obstáculos. Históricamente esta es la gran reforma electoral.

También se logró la reforma energética. Quienes se negaron durante 12 años, so pretexto de que no eran los tiempos adecuados para las modificaciones constitucionales en materia de hidrocarburos, terminaron por aceptar su error histórico y retomaron la propuesta de Acción Nacional para consolidar una reforma estructural que aunque traerá beneficios palpables en algunos años, sin duda alguna será la palanca del desarrollo para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos del presente y del futuro.

No omito señalar que de nada valen las modificaciones si no van acompañadas de acciones que permitan el cumplimiento del espíritu normativo.

Para el 2014, las fuerzas políticas debemos aplicarnos para lograr dentro de la vía parlamentaria, consensos en la aprobación de las leyes secundarias de las reformas estructurales, aquellas que permitirán hacer operativa la transformación nacional.
No dejo de reconocer la existencia de visiones distintas con respecto a diversos temas, en un ambiente de pluralidad y tolerancia, aceptemos los mecanismos democráticos para dirimir las diferencias y respetemos la voluntad mayoritaria.

En los espacios legislativos debemos procurar estar atentos al desarrollo de las actividades del gobierno. No obstante, tenemos que seguir con la dinámica de trabajar por lo que México necesita, sin intereses ni mezquindades políticas, con el respeto a la norma y a las instituciones.

RECUENTOS

En 2013 creció la inseguridad pública, baste analizar el incremento en 32% en secuestros y extorsiones con respecto al 2012.  La estrategia de seguridad amerita ajustes urgentes porque la población se siente más insegura y poco confía en sus policías.

Aprovecho el espacio, lectora/lectora, para desearles un feliz y próspero 2014 que, en el caso de Tlaxcala, tendrá cambios en las autoridades municipales y legislativas.  ¡Felicidades!