Madiba
8 de diciembre - 2013

ranulforojascolumna23

P. Ranulfo Rojas Bretón

La muerte de Nelson Mandela a sus 95 años a pesar de ser ya esperada no deja de causar conmoción. Se trata de la muerte de una de las más grandes figuras de los últimos tiempos. Realmente debemos sentirnos agradecidos por haber podido contar en nuestro tiempo personajes de la talla de John F. Kennedy, Martin Luther King, Lech Walesa, El Papa Juan Pablo II, La madre Teresa de Calcuta, Anwar el-Sadat,  Yasir Arafat, Shimon Peres, Muamar el-Gadafi, Charles de Gaulle, Margaret Thacher, Winston Churchill, Michail Gorvachov, El Che Guevara, Eva Perón, Salvador Allende, John Lennon, por citar algunos que me llegan a la mente y aún vivos la Reina Isabel II, El Rey Juan Carlos, Fidel Castro, en fin, personajes que han marcado época en el mundo y que tuvimos la fortuna de conocer en este tiempo. Se puede comulgar o chocar con las ideas y modos de ser de ellos, pero de que tuvieron gran importancia en el destino de zonas del mundo creo que es desde mi punto de vista un hecho innegable.

Lo mismo podríamos decir del fútbol como deporte de masas con figuras vivas como el Rey Pelé, Diego Armando Maradona, Johan Cruyff, Zico, Zinedine Zidane, Franco Baresi, loe tulipanes negros, Michell Platiní y vivos Leo Messi, Cristiano Ronaldo, por citar algunos. Realmente somos afortunados y bueno volviendo al caso del “Madiba” es de reconocer lo personaje que es y su aporte al mundo.

Es identificado inmediatamente por su lucha contra el apartheid o la exclusión de los negros en Sudáfrica, durante muchos años dominada por una minoría blanca. “se puede vivir en paz blancos y negros” era el decir de Mandela, aunque su lucha no fue nada fácil, el mundo puede constatar que un hombre convencido y comprometido puede lograr grandes cosas por muy difícil e imposible que parezca aun cuando por ello tenga que padecer persecuciones, cárceles e incluso la posibilidad de morir.

El 18 de julio de 1918 nace en el clan Thembu, familia real de la etnia xhosa, en el pueblo de Mvezo, en el Transkei (sureste) y muere a los 95 después de una vida de lucha por buscar la igualdad, misma que lo hizo pisar varias veces la cárcel siendo la etapa más dura su estancia en la Isla-presidio de Robben del 12 de junio de 1964 hasta 1988 en que es trasladado a la cárcel-residencia Victor Verster. El 11 de febrero de 1990 es liberado incondicionalmente por De Klerk, que legaliza el ANC  (Congreso Nacional Africano, por sus siglas en inglés).

En 1993 es condecorado con el Premio Nobel de la Paz junto con Frederik de Klerk el presidente sudafricano, mismo que le entregar el poder a Mandela convirtiéndose así en el primer presidente negro de ese país. El 27 de abril de 1994 primeras elecciones democráticas y multirraciales en Sudáfrica, que gana el ANC y el 10 de mayo Mandela es investido presidente de la República de África del Sur. En 1999 termina su mandato y entrega el poder sin intención de volver a gobernar, algo raro en figuras de ese tipo que normalmente llegan al poder y buscan perpetuarse, ejemplos de esos tenemos muchísimos, aquí cercano Fidel Castro, y el recientemente fallecido Hugo Chávez perdiendo de pronto la finalidad de su lucha. Mandela se retiró y se dedicó a luchar contra causa mundiales como el Sida y a ser promotor de la paz en varias partes del mundo.

Su última gran aparición fue en la final del mundial de Sudáfrica y tuvimos la oportunidad de sentir su presencia a través de la película Invictus en la que fue su figura fue representada por el actor Morgan Freeman.  El mundo debe agradecer el regalo que Dios nos hace con la aparición de personajes como Nelson Mandela y que su ejemplo sea modelo de muchos porque el mundo lo necesita.