Adiós a las campañas
2 de julio - 2013

trincherazo2Tras la desesperación de aquellos que ven lejana la posibilidad de obtener las preferencias mayoritarias de la sociedad, decidieron focalizar sus fuerzas y el escaparate político, para panfletear a sus contrincantes

Fernando Tamayo

El día de mañana concluye el plazo durante el cual miles de candidatos a ocupar distintos cargos públicos tuvieron la oportunidad para acercarse a la ciudadanía con el objetivo de hacerse conocer y transmitir las «propuestas» a través de las cuales lograrían obtener las simpatías de los electores.

En este sentido vale la pena reflexionar sobre el entorno que marcó este proceso electoral que, tras su culminación, marcará el rumbo en la parte final del mandato marianista y pondrá en marcha el duro camino hacia la sucesión gubernamental en 2016.

En principio vale hacer mención que gran parte de los partidos políticos, principalmente los más grandes y representativos, vivieron un sin número de tropiezos, fracturas y golpes bajos que en principio fueron suficientes para que al concluir este proceso comicial la composición de las distintas fuerzas políticas al interior del Congreso se reconfiguren para la última parte de la LX Legislatura, ya que algunos Diputados con Licencia deberán cambiar de bancada dadas las coyunturas que encontraron en su aventura por continuar sus carreras políticas a través de una alcaldía.

En esto de los golpes bajos entre los militantes de las distintas instituciones políticas, lo que es de lamentar es que nuestro Estado, particularmente su clase política, evidenció el nivel tan limitado que existe para entender a la democracia como el medio para alcanzar el desarrollo colectivo.

Muestra de ello es que tras la desesperación de aquellos que ven lejana la posibilidad de obtener las preferencias mayoritarias de la sociedad, decidieron focalizar sus fuerzas y el escaparate político, para panfletear a sus contrincantes.

Sin duda la denostación a través del panfleto es un acto que no solamente lacera la reputación del perjudicado, sino además, atenta contra el nivel que la política debe mostrar a la población. Si bien es cierto algunas de las denuncias anónimas contenidas dentro de estos documentos son ciertos, también es verdad, que a través de la información como la que se produce a través del panfleteo se pierde toda credibilidad de los hechos reales que estos pueden contener.

Y si ya el panfleteo resultó funesto en las campañas, qué decir de la serie de videos que circularon a través de las distintas redes sociales donde se evidenciaron a distintos personajes «negociando» posiciones políticas como si se trataran de letras de cambio a favor del mejor postor. ¿Cómo considerar la posibilidad de alcanzar un desarrollo, si las posiciones en las diferentes administraciones municipales tienen como base el compadrazgo, el pago de facturas, el acuerdo o bien, el chantaje? Urge que se implementen mecanismos que permitan establecer programas para profesionalizar la labor pública.

Finalmente, y tras el periodo de reflexión que se inicia mañana y concluye el próximo domingo con el día de la jornada electoral, no resta más que invitar a que independientemente de los motivos que se tengan en cuenta para seleccionar a uno u otro candidato lo verdaderamente trascendental resultará el que los tlaxcaltecas logremos vencer al enemigo del abstencionismo ya que como ciudadanos el voto constituye el arma más efectiva para expresar nuestra aprobación o nuestro descontento para con las autoridades. Recordemos que la democracia como modelo político puede resultar ineficiente, pero sin duda, es el sistema más efectivo para modificar cualquier régimen a través de métodos pacíficos. Por ello evitemos que las prácticas antidemocráticas venzan al voto libre, secreto y razonado de aquellos que tenemos en nuestra voluntad la oportunidad de transformar desde la raíz la realidad social. Al tiempo.