Las familias migrantes de Tlaxcala y sus derechos
23 de junio - 2013

lorena16Por Lorena Cuéllar Cisneros

Hace unos días me reuní en Sanctorum de Lázaro Cárdenas, Tlaxcala, con compañeros  de la Asamblea Popular de Familias Migrantes de Tlaxcala, del Centro de Atención a la Familia Migrante, del grupo La luz de la Esperanza,  y  familias de migrantes y trasmigrantes para escuchar sus inquietudes en el delicado tema de la migración que tanto me interesa  para el trabajo que realizo en el Senado de la República.

Fue particularmente grato para mí poder estar con ellos y desde este medio agradezco su invitación porque ahí está mi compromiso y mi corazón, y porque la migración se ha convertido en uno de los temas centrales en mi quehacer parlamentario. Los migrantes tlaxcaltecas y sus familias representan para todos, un ejemplo de trabajo y compromiso.

Desde mi campaña empeñé mi palabra y con ello asumí el compromiso a trabajar para hacer de la migración una opción de vida y no una necesidad de supervivencia. Escuché sus propuestas y desde ese momento hice de su causa mi bandera de trabajo legislativo.

En el Senado, e impulsado diálogos locales y nacionales con familias de migrantes donde algunos de ellos participaron, y donde denunciaron la omisión del estado frente a su realidad y presentaron propuestas ejemplares. En esos espacios he aprendido de su lucha y he tomado sus demandas para llevarlas al centro de mi quehacer, incluyendo una visita a Washington, de donde acabo de volver.

Congresistas del Parlamento Centroamericano, PARLACEN, El Caribe, República Dominicana y legisladoras mexicanas, realizamos del 3 al 6 de junio pasado, una visita oficial a la capital norteamericana, para reunirnos con congresistas de Estados Unidos y con diversos actores de la vida política, del mundo del trabajo y de la sociedad civil y académica.

Los participantes en esta visita, finalmente firmamos la “Declaración de Washington por una Reforma Integral”, como un acto de justicia para la comunidad migrante de nuestros países en los Estados Unidos, expresando nuestro respaldo a los más de 11 millones de trabajadores y sus familias (de los cuales más de 7 son mexicanas y mexicanos) para salir de las sombras  y desarrollar “su vida abiertamente, gozando de todas las garantías de las que disfrutan todos los demás trabajadores y ciudadanos que viven en los Estados Unidos, sin discriminación, ni marginación, ni subordinación alguna”.

Por otro lado, como producto del trabajo conjunto con la Sociedad Civil, estoy por presentar la Iniciativa de Ley, por la que se crearía la Defensoría del Pueblo para los Migrantes, para asegurar que ninguna persona o institución esté por encima de los derechos de los migrantes nacionales e internacionales en nuestro país, y para asegurar la exigibilidad y justiciabilidad de los mismos.

Escucho y seguiré escuchando sus propuestas y avanzando en la construcción de una agenda de trabajo que nos lleve a la generación de políticas públicas transversales, participativas y con presupuesto, que ataquen las causas de la migración, y donde la violación a los derechos de cualquier migrante, familiar o comunidad de origen, cuente con  los mecanismos para exigir y acceder a la justicia.

Uno de mis compromisos con las familias de migrantes no solo de Sanctorum de Lázaro Cárdenas Tlaxcala, sino de todo el estado y resto del país, es el de revisar el Programa 3×1 de la SEDESOL que apoya las iniciativas de los mexicanos que viven en el exterior y les brinda la oportunidad de canalizar recursos a México en obras de impacto social que benefician directamente a sus comunidades de origen. Pero, con el objetivo de que éste programa realmente vele por los intereses de las comunidades con reglas claras.