En sus marcas
2 de junio - 2013

Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error y nadie quiere vivir en el error. Son más de 10 000 ciudadanos que se han inscrito por los diferentes partidos políticos, pero muchos más los que están confiando en depender de un buen resultado el próximo 7 de julio.

P. Ranulfo Rojas Bretón

Ya se completaron los jugadores en la mesa. Ya hay candidatos para diputados, para presidentes municipales y para presidentes de comunidad, además de toda la cauda que los acompaña, pues de cada uno de los candidatos a presidentes municipales se desprenden los síndicos, los regidores, sus suplentes y de manera especial los que de confianza entrarán en la administración pública, si o si, como son los secretarios, los directores de áreas y un gran etcétera, convirtiéndose la administración pública en una jugosa bolsa de trabajo para muchos durante los próximos tres años.

De por medio está mucho más que triunfar, está el asegurar trabajo o incluso continuar una trayectoria política, pues como se dice en el argot político: “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” y nadie quiere vivir en el error. Son más de 10 000 ciudadanos que se han inscrito por los diferentes partidos políticos, pero muchos más los que están confiando en depender de un buen resultado el próximo 7 de julio. Quienes han apostado por una persona porque saben que serán beneficiados directos porque trabajarán con quien gane, o de manera indirecta porque serán los proveedores de quien gane, ya sea con los refrescos para las reuniones, el mobiliario para sus fiestas, los proveedores de material para construcción, papelería, en fin, todo lo que se mueve para llevar una administración. Así que la campaña deja indiferentes a muy pocos, pues de muchas maneras son beneficiados o afectados.

Una de las características de la presente contienda serán las alianzas parciales de los partidos políticos pues en algunos municipios habrá partidos políticos aliados y en otros irán solos, o incluso irán aliados para la presidencia municipal y solos para la diputación. Esto si no se atiende debidamente y se informa a los electores, podrá ser causa de errores a la hora de la votación y generará molestia de quienes se sientan afectados.

Mientras tanto, los electores tendremos que vivir unos días de intensa campaña política: perifoneo, spots de radio y televisión, carteles, pendones, volantes, visiteos, de todo habrá y serán el pan de cada día. En todo ese marasmo de propaganda política habrá que poner a atención a las personas por las que votaremos y a las propuestas que estarán haciendo para no votar de manera inconsciente sino hacer un ejercicio maduro que ayude a la democracia de nuestro Estado.

Hay que cuidar que la pasión con la que se vive la campaña no genere división ni social y menos familiar. Es verdaderamente triste que el fruto de la jornada electoral sea una familia dividida y cuando se debe crecer políticamente se decrece con esas consecuencias. Ojalá que se viva la pasión y que  cada uno trabaje por su candidato y su instituto político pero que se respete la diversidad de ideologías o preferencias partidistas.