Karatecas
3 de enero - 2013

A diferencia de los karatecas de los ojos rasgados, nuestros diputados nos dieron muestra de su falta de condición, por ejemplo un tal Mario Hernández al que no tengo el disgusto de conocer, resultó sumamente gracioso observarlo

Mr. Tlx

Tras una muy pequeña semana de vacaciones regreso a la actividad en un año que se antoja de muchos éxitos y buenas vibras, de entrada, ya no iniciamos con la angustia de que se nos va a acabar el mundo.

Para empezar resulta un tema obligado el caso de los golpes que protagonizaron diputados locales entre la noche del domingo y la madrugada del lunes.

Los hechos me recordaron esas imágenes que se han difundido a nivel mundial donde legisladores de otros países –principalmente asiáticos- se agarran a karatazos  para defender sus posturas.

A diferencia de los karatecas de los ojos rasgados, nuestros diputados nos dieron muestra de su falta de condición, por ejemplo un tal Mario Hernández al que no tengo el disgusto de conocer, resultó sumamente gracioso observar su falta de destreza para lanzar patadas. Luego, salió peor verlo arremeter con una lluvia de manazos al también poco ágil Víctor Morales.

O qué decir de Efrén López Hernández y Jorge García Luna, el primero pese a su pasado como vigilante en una corporación del Distrito Federal, resultó torpe para controlar al agresivo Mario que cegado en su coraje repartía sus karatazos tlaxcaltecas.

Por todo lo anterior y dado que uno de mis propósitos para año nuevo es no sólo criticar sino proponer soluciones, alternativas y métodos para que nuestra clase política se vista a la moda (hablando en el sentido literal, por lo que incluimos en esto de vestir a regular conductas) aquí algunos consejos:

1.- Retomar la propuesta que un priísta planteó antes de tomar protesta como diputado local y que consistía en establecer un área de acondicionamiento físico en el interior del Congreso, incluso desaparecer el comedor de los legisladores para instalar en ese lugar un gimnasio.

2.- Para limar asperezas y evitar protagonizar shows innecesarios, a la par del gimnasio, aprovechar que será techado el estacionamiento del Congreso para instalar una cuadrilátero donde los legisladores diriman sus diferencias.

3.- Crear la presea al mérito pugilístico, ya ven, en una de esas hasta el auditor Crispín Corona podría recibirla, o cómo olvidar que hace dos años en la feria de Tlaxcala también le entró a los golpes con personal directivo y administrativo del Congreso.

4.- Fomentar el Yoga, para el caso de aquellos que aunque quieren agarrarse a golpes su condición física no les ayuda, por lo que lo mejor será que practiquen la relajación para evitar exponerse.

Por otro lado y finalmente tras la tormenta viene la calma, una vez terminado el escándalo es justo reconocer a un joven artista tlaxcalteca que tuvo como su mayor desgracia un padre diputado local que todo lo que toca o pasa por él lo hace trizas.

Pero como ya no quiero tocar el tema del legislador, me puse a investigar quién es el tal Tonatiuh Vázquez Vilchis, y resulta que no es cualquier músico improvisado o sacado al escenario por capricho de un alto funcionario de la Cultura.

El joven se graduó en 2011 de la licenciatura en Jazz y Música del Caribe que cursó en Puerto Rico; y con apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Tlaxcala concibió un disco para grupo de jazz y orquesta de cuerdas.

Tonatiuh es buen músico y su trabajo ha conquistado varios reconocimientos, no es un improvisado y tiene un brillante futuro, bueno, nada más que su papá diputado no meta las manos en su carrera.

Nos leemos la próxima semana, feliz año