Rechaza Adriana Dávila violencia y autoritarismo del PRI
31 de diciembre - 2012

17: 37 Lunes 31 de diciembre 2012 |Tlaxcala| Redacción.- La Senadora por Tlaxcala, Adriana Dávila Fernández, se sumó a los actores políticos que repudiaron la treta legislativa que realizaron los diputados del PRI y sus aliados, con la aprobación de la Ley de Pensiones Civiles de Tlaxcala.

A través de un comunicado que en seguida reproducimos, la Senadora panista rechaza el autoritarismo del PRI en el que incurrió al votar una reforma que no contó con el consenso de todas las fuerzas políticas y de los trabajadores.

LAMENTA ADF SUMISION DE DIPUTADOS ANTE EJECUTIVO ESTATAL

*De penosa tachó aprobación de reforma a la ley de pensiones civiles con aval de legisladores que siguen intereses de grupo.

La Senadora del Partido Acción Nacional (PAN) Adriana Dávila Fernández lamentó tajantemente la forma en que diputados locales aprobaron la Reforma a la Ley de Pensiones Civiles, pues no hubo un análisis adecuado de la propuesta enviada por el gobernador del estado Mariano González Zarur, hecho que sin duda vulnera los derechos de los trabajadores al quitarles beneficios.

Rechazó categóricamente la violencia y autoritarismo que mostró el PRI en este proceso de modificación al ordenamiento, pero también la de diputados de otras fuerzas políticas que votaron por esta Ley.

Sostuvo que el partido del cual emana siempre ha buscado la democracia y que las propuestas en cualquier nivel de gobierno beneficien a los ciudadanos; motivo por el cual, aseguró, es penoso que una legisladora del PAN, dos legisladores del PRD, dos del PT y una del Movimiento Ciudadano hayan votado a favor del ordenamiento que a todas luces no cuenta con el consenso de todas las fuerzas políticas y tampoco protege los derechos de los trabajadores.

Con estos hechos se demuestra una vez más la actitud de quien ejerce con exceso su autoridad desde el Poder Ejecutivo, sin analizar los verdaderos intereses de los ciudadanos, pero además sin tener el tacto político suficiente para abordar y trabajar en este tema en conjunto con legisladoras federales, como en reiteradas ocasiones se pidió, y no como una intromisión sino como colaboración de quienes “queremos ver el bien de los tlaxcaltecas”.

De vergonzoso tachó la utilización de la fuerza pública, pues con esto se demostró que se vulnera el estado de derecho al reprimirse las garantías individuales y derechos sociales por intereses de grupo, ya que estas acciones perjudican a los ciudadanos quienes con su voto pusieron en sus manos los destinos del estado para mejorarlo.