El malquerido
13 de diciembre - 2012

A escasos días de que fueran aprobadas una serie de cuentas públicas municipales, en uno de los restaurantes instalados en la feria se celebró una singular comida, y digo singular, porque a pesar de los jugosos cortes de carne y el delicioso vino un personaje no quiso comer

Mr. Tlx

Después de varios días y mucho insistirles –de plano ya estaba en la idea de rescindir de sus servicios- mis corresponsales finalmente me entregaron un reporte pormenorizado de la feria de Tlaxcala, y no me refiero al tema del número de visitantes o la derrama económica, sino de varias comidas que se desarrollaron en este marco.

Por ejemplo, a escasos días de que fueran aprobadas una serie de cuentas públicas municipales, en uno de los restaurantes instalados en el recinto se celebró una singular comida, y digo singular, porque a pesar de los jugosos cortes de carne y el delicioso vino un personaje no quiso comer bocado alguno, es más, me dice uno de mis enviados que hasta diarrea le dio.

Resulta que el encuentro fue convocado por el gobernador Mariano González Zarur, y llegaron varios presidentes municipales, entre ellos los de Zacatelco, Tlaxco y Apizaco, también fueron convidados los diputados locales.

Sin aún probar el entremés, es más, apenas en la etapa de escoger lugares, el mandatario entabló una serie de breves pláticas con los invitados hasta que llegó muy cerca de los diputados, y ahí, enfrente estaba el coordinador de los priístas Silvestre Velázquez.

La relación Silvestre-alcaldes inmediatamente provocó un breve comentario del gobernador hacía uno de los invitados y en específico por el tema de la aprobación de las cuentas públicas que presentaban informes negativos y que pese a las pruebas el legislador decidió cabildear para aprobarlas en el Pleno.

Consternado por la actuación del priísta, el mandatario sólo se limitó a señalar a algunos de los presentes que motu proprio el diputado actuó y que su forma de proceder no encajaba con las políticas de su gobierno en el sentido de sancionar a quien no acate las normatividades.

El comentario cayó como balde de agua fría a Velázquez quien poco a poco se fue quedando sólo ya que varios de sus homólogos prefirieron desmarcarse del coordinador parlamentario y terminaron por sentarse lejos de él.

Tras la evidencia pública, el legislador sólo medio pico los alimentos y evitó hacer cualquier comentario, es más, dice mi corresponsal, no faltó quien le exigiera comer ya que los platillos son bastante costosos.

Y en otro tema quien rendirá un informe este domingo es la presidenta del DIF estatal, Mariana González Foullón para lo cual se espera la asistencia de personajes destacados en la política nacional y estatal, pero también de activistas y defensores sociales.

Desde los tiempos de Maricarmen Ramírez no veíamos a una presidenta del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia que tuviera tantas actividades y que gestionara apoyos a favor de los sectores vulnerables, nada más que la diferencia con la perredista es que en ese entonces la esposa de Sánchez Anaya pretendía ser senadora y luego mandataria estatal.

En el sexenio pasado, Guadalupe Lozano se mantuvo de bajo perfil y más que impulsar políticas sociales, el DIF se convirtió en búnker de construcción, operación y mantenimiento de las llamadas “redes de mujeres” con claros fines electorales.