Reestructuración de instituciones
6 de diciembre - 2012

*Diputado Fortunato Macías Lima

Un problema insoslayable que obstaculiza en gran parte el cumplimiento del compromiso social, político, institucional y ético que tiene todo gobierno con los ciudadanos, radica en el rezago en el que varias instituciones se encuentran, en particular, las pertenecientes a los sectores más desprotegidos para generar las oportunidades y opciones necesarias en el mejoramiento de condiciones de vida.

En este contexto, en el marco de la celebración del “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, es oportuno dar cuenta de la situación que guarda este género en la entidad, donde el apoyo a las mujeres tlaxcaltecas sigue siendo insuficiente y las instituciones como el “Fideicomiso de Desarrollo Integral de la Mujer Emprendedora (Fidime)”, están siendo rebasadas.

Lo anterior, precisamente por la falta de oportunidades para que las mujeres de cualquier nivel socioeconómico, puedan ser incluidas en los programas de gobierno encaminados a insertarlas en la vida productiva y económica del estado, y con ello, contribuir a mejorar su calidad de vida y la de su familia.

Ello aunado a la enorme cantidad de candados existentes en el Fidime, provoca que este sector de la población encuentre en el camino demasiados obstáculos para lograr el beneficio de un crédito, dificultad que se hace mayor en caso de que la o las solicitantes no sean dueñas de alguna empresa o propietarias de bienes muebles e inmuebles que garanticen el pago del financiamiento otorgado por el gobierno.

Con este hecho, prácticamente se está marginando a todas las mujeres de escasos recursos que no forman parte de esta élite, de ahí que a principios del presente año el gobierno estatal otorgó beneficios a través de este fideicomiso a sólo diez mujeres privilegiadas en toda la entidad.

Por ello, hago mención que a lo largo de la historia de la humanidad, la mujer ha tenido una importante participación en los diferentes ámbitos de la sociedad; en este sentido, la historia cuenta con un número importante de mujeres talentosas; ello a pesar de las limitantes y condiciones de desigualdad impuestas por la sociedad a este género.

Es importante destacar que las mujeres han tenido la capacidad de compaginar diferentes roles donde, al mismo tiempo, son madres y empleadas, esposas y oficinistas, profesionistas y encargadas del hogar, sin embargo, pese a la dificultad que representa cumplir varios roles a la vez, las mujeres han tenido la capacidad de organizarse y sacarlos adelante.

En este contexto, los cambios generacionales e ideológicos, han ido permitiendo que las condiciones de las mujeres también vayan cambiando, de ahí que con tenacidad y enorme esfuerzo han ido ganando terreno al desempeñar actividades que antes en su mayoría sólo ejercían los hombres.

Hoy, casi no queda sitio en que la mujer no pueda trabajar, las limitantes se han ido disminuyendo gradualmente, no obstante, es prematuro afirmar que las mujeres y los hombres ya están en igualdad de oportunidades.

Hoy por hoy las mujeres siguen desempeñando el rol de mujer de la casa y, por otro lado, el de trabajadora con las limitantes que en la actual sociedad ello conlleva.

Ante esto, la adaptación a este doble papel, puede ser asistida en beneficio de este género mediante la creación de programas y políticas públicas que generen, con calidad y seguridad, una mayor estabilidad económica y laboral.

Por tal motivo, es urgente e impostergable la reestructuración de instituciones de gobierno que prácticamente se han rezagado al no generar oportunidades reales y acceso viable a los programas creados para brindar beneficios a la población.

En este sentido, como parte del compromiso que los legisladores tenemos con las mujeres y con la sociedad en su conjunto, he propuesto una reestructuración completa de los programas, operación, requisitos y objetivos encargados de brindar apoyo a través de financiamientos para este sector.

Lo anterior, a través de la creación de un fideicomiso incluyente que permita el aumento de beneficiarias con la apertura a todas las mujeres de escasos recursos que soliciten créditos, ya que no será necesario que sean empresarias o propietarias de bienes muebles e inmuebles para obtener este beneficio.

Asimismo, debo subrayar que dicho fideicomiso cuya denominación es: “Fideicomiso de la Mujer Tlaxcalteca”, ofrece una propuesta más sensible a las necesidades de la ciudadanía, cuyas características están en el combate a la desigualdad y marginación de un enorme número de mujeres.

Así como la adopción de políticas públicas eficientes que posibiliten proyectos viables que permitan a este sector, la inclusión al campo laboral, al desarrollo productivo de la entidad y a mejorar la calidad de vida de ellas y de sus familias.

Además de contribuir a dar cumplimiento de alto compromiso que el gobierno tiene con las y los tlaxcaltecas, generando con ello, una Gran Alianza Ciudadana por el bien común.

*Integrante de la LX Legislatura local