Sin sorpresas
30 de noviembre - 2012

Lo dicho, en la renovación del IET no hubo sorpresas ni sorprendidos, fieles a su costumbre y a su origen, los diputados se repartieron las posiciones. La declaración a destiempo del magistrado Jiménez, lejos de limpiar su imagen, genera más incertidumbre y suspicacia. El lunes sorprendió la aparición de Guadalupe, Edilberto y Humberto, ¡me enteré que están vivos!

Edgardo Cabrera

Lo dicho, en la renovación del Instituto Electoral de Tlaxcala no hubo sorpresas ni sorprendidos, fieles a su costumbre y a su origen, los diputados se repartieron las posiciones del organismo con base a negociaciones políticas y según el peso de cada una de las bancadas.

Como sus antecesores, los de la LX legislatura hicieron lo mismo, y por supuesto, a los que no les tocó su “cuota” terminaron por enojarse y denunciar un proceso turbio y fuera de la legalidad; si hubieran sido los beneficiados de su boca no hubiera salido ningún reclamo.

En la conformación del nuevo IET, y como por la mañana del jueves ya lo había ventilado el ecologista Gregorio Cervantes, el PRI se impuso al agenciarse cuatro posiciones con el apoyo de sus aliados del PT.

El PRI-PT colocaron a la presidenta Eunice Orta Guillén, así como a los consejeros Mario Cervantes Hernández, Dagoberto Flores Luna y Lino Noé Montiel Sosa.

El PAN, perdió el control del organismo que logró en 2010 y pasó de cuatro posiciones a dos con Juan Antonio Escobar Mendieta y Dulce María Angulo Ramírez.

El PRD perdió una consejería y en su lugar le fue catasfixiada por la secretaria general. Los perredistas metieron a Claudia Acosta Vieyra como consejera y a Reyes Francisco Pérez Prisco como secretario.

Los que quedaron fuera sólo tendrán un enojo temporal, a la hora del reparto de las direcciones se terminarán sus quejas, eso es un hecho.

¿Impoluto e incólume?

Pasaron tres semanas desde que liberaron a un lenón confeso y el magistrado Mario Antonio de Jesús Jiménez Martínez salió ante los medios de comunicación para ofrecer una conferencia de prensa en la que culpa a la PGJE de fabricar pruebas.

Su declaración, lejos de limpiar su imagen, genera más incertidumbre y suspicacia ya que los argumentos parece que fueron fabricados durante tres semanas para tratar de justificar la decisión de dos de los tres integrantes de la Sala Penal que encabeza.

El magistrado culpa a la PGJE de integrar mal las averiguaciones pero contradictoriamente nunca había hecho una acusación al respecto, ni tampoco, como es su obligación, inició un procedimiento penal o solicitó uno administrativo por las supuestas malas conductas.

Pero en lo dicho por Jiménez Martínez además embarra a los jueces de Apizaco y Tlaxcala a quienes lo mismo señala como los responsables de liberar a tratantes como de encarcelarlos, es decir, desde el punto de vista del jurista los jueces del TSJE son tan ineficientes como los Ministerios Públicos.

Ante la especulación y la guerra de declaraciones urge revisar objetivamente la actuación de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado, los jueces y los ministerios públicos.

A estas alturas del escándalo por la liberación de Valentín Rojas Rojas -acusado de lenocinio-, y más allá del falso argumento de la división y respeto entre poderes, para Jiménez su verdadera preocupación es que la mancha le repercuta negativamente en su posible reelección como magistrado.

Por cierto y en todo este embrollo que alcanzó tanto a jueces como a magistrados ¿dónde está el Consejo de la Judicatura?

Madurez política

Favorable fue ver que el lunes los legisladores federales por Tlaxcala se despojaron de filias y fobias al acceder a una reunión con el gobernador Mariano González Zarur para analizar el problema financiero que enfrenta el sistema estatal de pensiones.

Y es que en esa mesa existen tres mujeres que tendrán un papel fundamental en la sucesión de la gubernatura en 2016 y que podrían padecer una situación peor en las finanzas estatales en caso de no atender a la brevedad el tema.

Tanto las izquierdosas Lorena Cuéllar y Martha Palafox, como la panista Adriana Dávila, están obligadas a no cerrarse al diálogo y plantear alternativas de solución, sobre todo si están interesadas en ser gobernadoras.

Por cierto que en esa mesa de diálogo sorprendió la aparición de los diputados federales perredistas Edilberto Algredo y Humberto Vega, así como de la priísta Guadalupe Sánchez Santiago. ¡Me enteré que están vivos!, y es que desde que ganaron y accedieron a la Cámara Baja del Congreso de la Unión el trío se esfumó de Tlaxcala.

La otra elección

Este viernes se realizará la renovación de la dirigencia de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala.

Dos planillas compiten y tienen ante sí el reto de la transparencia y rendición de cuentas, temas que como comunicadores demandamos y criticamos de las autoridades.

Los salientes dejan como su principal pendiente la entrega de los estímulos económicos a los ganadores del premio estatal de periodismo.

Ahora quién les cobrará a los funcionarios a los que la UPET les vendió boletos del festejo taurino organizado para financiar los galardones, eso lo tendrán que resolver los salientes y entrantes.

edgardocabrera_morales@hotmail.com  
http://www.facebook.com/edgardocabreramorales
twitter  @gentetlx