Espacio Metropolitano: La enseñanza del derecho
22 de noviembre - 2012

*Lic. Aratzet Artemiza Zacatelco Jiménez.

Antecedentes
La más antigua escuela de derecho de América en el Calmecac azteca, donde los nobles eran educados por los sacerdotes para el servicio militar, la administración pública y para el delicado desempeño judicial.

La enseñanza era teórica y práctica, el aspirante a juzgador dominaba la teoría, era trasladado a los tribunales para observar a los jueces y el procedimiento de impartición de justicia.   Más tarde, la tarea de formar abogados en las nuevas tierras correspondió a la Real Universidad Pontificia de México y las Facultades Mayores de Leyes y Cánones, siendo la primera cátedra que al respecto se impartió la de Decretales o Prima de Cánones. El primer catedrático fue el Dr. Don Pedro Morales, Fiscal de la Real Audiencia de la Ciudad de México, comenzando su ejercicio el 5 de junio de 1553.  La carrera se cursaba en cinco años y el método utilizado para la clase era la lectura de textos, con la consecuente explicación y comentarios por parte del maestro. En la época colonial se redujo al estudio de los derechos Romano y Canónico.

En este contexto histórico, existe un método casi único en la enseñanza del derecho: el método expositivo, como lo dice Héctor Fix Fierro, en su obra “Del Gobierno de los Abogados al Imperio de las Leyes”, a pesar de la profunda transformación del sistema jurídico en las últimas décadas del Siglo XX, la enseñanza y el ejercicio profesional del derecho en México permanecieron anclados en modelos educativos provenientes del Siglo XIX.

El método expositivo

El Maestro Raúl Carrancá y Rivas, comenta que la justicia es un sentimiento y que como tal, sólo puede ser explicado a través de la palabra hablada y, que el derecho requiere para su cabal entendimiento la lucidez racional del maestro, quien utilizando el lenguaje apropiado, guía al alumno por los intrincados caminos de la ley y del derecho. El abogado debe transformar la realidad de su entorno, conforme a Derecho. Ya lo decía Tomas de Aquino y los escolásticos, El DERECHO “es el espejo y parte del 0rden divino del mundo”, por lo tanto el abogado debe reflejar los principios del derecho en su actuar, la justicia, la igualdad y el bien común.

*CATEDRATICA DE LA LICENCIATURA DE DERECHO Y CORPORATIVO EMPRESARIAL, DE LA UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE TLAXCALA.