A la Verónica::: Balance Positivo
20 de noviembre - 2012

Gerardo Orta

De manera positiva concluyeron las actividades taurinas programadas para la edición 2012 de la Feria de Tlaxcala, en donde destacaron las cuatro corridas de toros que ofreció la empresa “Renovación Taurina 2006”, pese a que en por lo menos tres de ellas se presentó ganado de precaria estampa.

Si bien fue positiva la entrada que registró la Plaza de Toros Jorge Aguilar “El Ranchero”, los toros no fueron el atractivo de las tardes, pues se echaron encierros parchados y que “a la mera hora” se ordenó el cambio de varios de ellos.

Quedarán para el recuerdo las faenas de Eulalio López y Enrique Ponce en la primera de feria, dos faenas de arte, además del arrojó con el que toreó aquella vez Octavio García.

También resaltar las faenas de Alejandro Talavante en la segunda de feria, el día de muertos.

La personalidad de Diego Silveti que emocionó la tarde del 10 de noviembre, el torero de dinastía dejó huella en esta plaza gracias a su personalidad y elegancia. Ojalá se le vuelva a ver pronto por Tlaxcala. Ahí quedan los detalles de José Mauricio, torero joven que tiene madera para ser torero caro.

Sin dejar de lado la alta escuela de los caballos de Leonardo Hernández, rejoneador español que se está abriendo paso en tierras mexicanas, tal como lo hicieron en su momento Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura, toreros de postín.

La última, la del sábado, también dejó detalles de torería, si acaso fue la mejor de la temporada en Tlaxcala, pues Federico Pizarro está demostrando su renacimiento; a Luis Bolivar, le falta transmisión a los tendidos pero es buen torero, muy técnico el colombiano. Y Amaya, detalles de su elegante torería.

No hay que olvidar la novillada de feria en la que comparecieron importantes prospectos de la torería local, y que si se les lleva de manera adecuada, podrán figurar en el escenario taurino nacional como lo hacen torerillos de otras escuelas taurinas del país.

Que el trabajo realizado para difundir la fiesta de los toros en Tlaxcala no decaiga, que no amilane, sobre todo cuando a nivel nacional la fiesta está pasando momentos difíciles por la ignorancia de grupos que se han manifestado en contra de las tardes de toros.

Chispazos de Uriel en La México

Uriel Moreno “El Zapata” compareció en La Monumental Plaza México y lo hizo de manera digna. A pesar de que sus toros no le ofrecieron el juego que hubiera querido, el torero tlaxcalteca nuevamente se ganó a la gente en el segundo tercio, pues con la muleta no encontró el modo a los complicados toros.

Con los pares de aretes, Uriel no mostró nada nuevo. Ejecutó en ambos toros el Par Monumental en los medios, esperando al toro y clavando en buen sitio.

En segundo acto clavó al violín y después al cuarteo, al salir de la suerte galleó como acostumbra y alborotó el cotarro con su característico y valiente estilo.

El torero originario de Emiliano Zapata, Tlaxcala, no tuvo suerte con sus toros al hacerles frente con la muleta, tanto el aire como el genio de sus toros no le permitieron plantarse como ha estado en otras tardes.

Sin embargo, con el segundo toro de nombre “Caudillo”, el más potable de su lote, tuvo detalles muy toreros. Saludó con el capote con faroles de rodillas y largas cambiadas.

En el último tercio, ejecutó el imposible, derechazos pintureros y con arte que remató con el forzado de pecho. Variado se le vio también con la muleta pese al recorrido descompuesto del toro, además de su bravura seca y que protestaba al sentir el engaño y salir de la suerte.

Uriel se tiró a matar valientemente, con fuerza y decisión. La estocada fue fulminante y el toro dobló rápidamente, ganándose la oreja que rechazó una parcialidad en los tendidos.

¡QUE NATURALES DE MORANTE!

El torero español José Antonio Morante bordó el toreo con su segundo toro bautizado con el nombre de “Chatote”; un toro que de salida tuvo un comportamiento extraño que no se dejó saludar de manera armoniosa con el capote. El torero intentó lancear a la verónica pero el morito se iba suelto en todo momento.

Una faena con una proverbial mano izquierda, se arrimó y enseñó lo mejor de su toreo. Si el toro hubiese estado mejor, el torero pone de cabeza a la plaza que le premió con dos orejas que fueron protestadas de manera injusta por un sector del público.

Con la muleta Morante de la Puebla hizo maravillas, tuvo un inicio incierto pero logró meterlo en vereda. Toreó con soltura, con suavidad, corrió la mano de manera grande. ¡Qué naturales de Morante!

Morante toreó en paralelo, convirtiéndose en el eje sobre el cual gira el toro. Elegante en todo momento, con fineza, con personalidad, al final de cuentas el torero es gitano y pinturero.

Ya nos frotamos las manos para el agarrón que tendrán la semana próxima los toreros Julián López “El juli”, Arturo Saldivar y Diego Silveti, con la presentación de la rejoneadora Mónica Serrano.