Adiós a Calderón!
13 de noviembre - 2012

Sin duda con la visita presidencial se pone fin a un mandato cuya característica principal fue la de tratar a Tlaxcala como una Entidad pequeña, sin la necesidad de apuntalar, a pesar de las bondades con las que cuenta

Fernando Tamayo

La semana pasada el aún Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, visitó nuestra Entidad con el objetivo de inaugurar algunas obras, dentro de las que se contempla, tanto la inconclusa carretera a cuatro carriles que va de Calpulalpan a Ocotoxco como el libramiento de la Ciudad Capital, que simplemente ha quedado en el olvido.

De la gira del adiós y del despido de tierras tlaxcaltecas del Presidente Calderón se evidenciaron dos cuestiones muy claras; la carencia de apoyo por parte del michoacano a este Estado y la falta de culminación de dos obras que durante todo el sexenio no pudieron concluirse.

Sin duda con la visita presidencial se pone fin a un mandato cuya característica principal fue la de tratar a Tlaxcala como una Entidad pequeña, sin la necesidad de apuntalar, a pesar de las bondades con las que cuenta, como su posicionamiento estratégico que no fue suficiente para ser considerada de una mejor manera en el Plan Nacional de Infraestructura.

Debemos recordar que a lo largo de los seis años en los que se desarrolló el gobierno de Felipe Calderón gran parte de los recursos federales que correspondían al Estado se destinaron para otros fines. Prueba de ello es el presupuesto de las llamadas Zonas Metropolitanas, que en su mayoría se otorgan al Estado de Puebla.

Y es que ha sido tan clara la distancia entre el gobierno local y el federal que la actual administración marianista decidió resaltar desde el inicio de este sexenio estatal una marcada separación. Cómo olvidar aquella declaración respecto a la necesidad de desaparecer a las delegaciones federales.

Lo anterior es entendible si recordamos que durante el proceso electoral de 2010 la intromisión del gobierno federal fue evidente al apoyar a la entonces candidata panista y hoy Senadora Adriana Dávila Fernández, quien se valió de la amistad con el mandatario federal para hacer suya dicha candidatura.

La pregunta ahora radica en conocer, o al menos vislumbrar, qué relación existirá a partir del primero de diciembre entre Enrique Peña Nieto y Mariano González Zarur. La respuesta es poco clara, sobre todo porque -según se dice- al interior del tricolor nacional el descalabro del Presidente Electo en nuestro Estado no se ha olvidado por el equipo cercano a éste.

Para una entidad como Tlaxcala, cuya capacidad económica depende totalmente de la federación, desde el momento en que cada peso que se ejerce en el gasto público 96 centavos provienen del gobierno nacional, circunstancia que hace necesario que las relaciones entre ambos órganos de gobierno sean mucho más cordiales. Esperemos que por el bien de nuestro Estado, el gobernador tlaxcalteca encuentre en el nuevo gobierno Peñista un aliado que permita apuntalar el desarrollo tlaxcalteca inyectando mayores recursos federales para lograrlo. De lo contrario, no serán suficientes los ahorros generados por la administración local para hacer frente a las cada vez más amplias necesidades de la sociedad. Al tiempo.

Desde la barrera

El proceso de renovación del IET culminó con la primera etapa de inscripción resalta, sin duda, la presencia de ciertos personajes que representan intereses principalmente de grupos políticos y partidos. Frente a ese escenario bien cabe preguntarnos ¿Es realmente el Instituto Electoral de Tlaxcala un organismo autónomo y ciudadano?

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