Autos sospechosos
8 de noviembre - 2012

Antes de una volada de mis corresponsales y de que nos alarmen diciendo que llegaron los zetas a Chiautempan, me puse a indagar la recurrente presencia de sospechosos coches de súper lujo que transitan en medio de las calles plagadas de baches

Mr. Tlx

Entre mis corresponsales instalados en el municipio sarapero ha despertado gran curiosidad la continua visita de vehículos de súper lujo que transitan en medio de las calles plagadas de baches.

Además de lo costoso de los automóviles, la inquietud es mayor porque por lo general los vidrios polarizados impiden ver a los poderosos personajes que se encuentran en su interior.

Antes de las voladas de mis corresponsales, y de que nos alarmen diciendo que llegaron los zetas a Chiautempan (((dios nos libre))), me puse a indagar de la sospechosa presencia de los coches.

Emprendí camino a la PGJE, antes pasé por la PGR (nada más por afuerita) y llegué al puesto de tacos que se ubica bien enfrente de la dependencia encargada de la impartición de la justicia en el estado.

Ahí estaba mi comadre doña Chole, la misma que es fuente “fidedigna” de uno que otro enviado de esta columna y le pregunté si tenía conocimiento de los vehículos sospechosos de Chiautempan.

Dados sus contactos en las procus, además de que conoce a medio Santa Ana, me dio santo y seña de esos que corren el riesgo de ser confundidos con narcos, secuestradores o miembros de la mafia organizada, bueno, eso de mafia se los dejo a su criterio.

Pues resulta que el asiduo visitante a la tierra de los sarapes es el recién reelecto dirigente sindical petrolero Carlos Romero Deschamps.

Y es que resulta que el señor que suma 22 años como líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana tiene arraigo por esta tierra ya que su pareja sentimental cuenta con parentela en Chiautempan.

Por ello es que el petrolero, y dirigente sindical hasta el año 2018, continuamente trae a la señora a visitar a sus familiares y de paso aprovecha para realizar algunos recorridos por el pueblo sarapero.

Ojalá y don Romero Deschamps moviera sus palancas al interior de Pemex para que enviaran a la ciudad de los baches una donación de asfalto para arreglar las calles; pensándolo bien, mejor no, al menos durante el presente trienio ya que el alcalde Ángel Meneses ha dado muestra de la mala planeación e ineficacia para arreglar calles. La principal lleva meses y no se ve para cuando terminen de repararla.

Y en otro tema, mis enviados comisionados a los distintos antros de Tlaxcala y poblaciones circunvecinas me dieron cuenta de la situación como opera el bar denominado Michemix.

La verdad es que las micheladas con camarón no tienen ninguna objeción ya que son deliciosamente refrescantes, aunque sea temporada de fríos, sino el caos que generan los clientes sin que ninguna autoridad haga algo al respecto.

En su establecimiento ubicado sobre la avenida Ocotlán el embotellamiento a partir de las 18 horas provoca dolores de cabeza, retrasos, choques, peleas y una lluvia de mentadas.

Con tal de entrar, salir o fumar, los clientes invaden la vía de tránsito, y lo que es aún más preocupante, más de uno que sale en estado etílico se atraviesa la calle sin ninguna precaución.

Ya es momento de que alguien ponga un alto a esta situación, si bien las autoridades municipales o la policía estatal son incapaces de controlar la situación, es hora de que intervenga la Secretaría de Salud o Protección Civil ya que los riesgos se extienden hacía el exterior del establecimiento.

En tanto que los dueños ojalá fueran más conscientes para controlar a sus clientes y agilizar el tráfico implementado medidas de seguridad con su propio personal.

Nos leemos el jueves de la próxima semana.