Los cilindreros dan vida a la gran feria Tlaxcala 2012
7 de noviembre - 2012

Miércoles 7 de noviembre 2012 |Tlaxcala| Redacción.- Los organilleros o cilindreros dan vida y color a la fiesta anual más bonita e importante que tiene el Estado, como es la Feria de Tlaxcala en su quincuagésima edición. Esta tradición que tuvo su auge durante el gobierno del expresidente Porfirio Díaz, revive en pleno siglo XXI.

El Patronato de Feria, desde el año pasado estableció esta actividad en el recinto “Adolfo López Mateos”, para vestir a la Feria de un ambiente festivo y popular, pues los organilleros procedentes del Distrito Federal hacen sonar canciones muy representativas de México y del mundo.

Así, es posible caminar en familia y deleitarse con las melodías de los cilindreros, como ocurre también en el Distrito Federal, particularmente en el zócalo capitalino, Coyoacán y en las inmediaciones de Bellas Artes.

Arnulfo Isidro Torres, desde hace 28 años se dedica a esta noble profesión, él junto con otros tres compañeros comparten con los tlaxcaltecas su experiencia y tradición que debe prevalecer muchos años más.

Incluso, reconoció que la gente de Tlaxcala es muy amable, y que se detiene a apreciar su trabajo, porque lo considera de gran valor. “Este trabajo nos da la oportunidad de vivir, no es pedir limosna porque ser cilindrero requiere de profesionalismo y amor a lo que hacemos”.

Resaltó que cada aparato pesa entre 30 y 50 kilos y darle vuelta requiere su tiempo y creatividad para que la melodía se escuche bien, además, explicó que los aparatos son originarios de Alemania, y cuando se descomponen son difíciles de reparar y también es su herramienta de trabajo.

“Las canciones que tocamos son Vals de los Patinadores, Amor Eterno, Hermoso Cariño, la Ley del Monte, Rancho Alegre, Mañanitas, Cielito Lindo, María Elena y otras más”, detalló.

Destacó que ha visitado las ferias de Durango, Zacatecas y Monterrey, pero la de Tlaxcala es una de las mejores porque la gente sí reconoce su trabajo. Al mismo tiempo, los cilindreros forman parte del folklor de México y Tlaxcala.