A la Verónica: Ponce reivindicado
5 de noviembre - 2012

El jueves pasado en el ruedo de la plaza de Toros Jorge Aguilar “El Ranchero” el torero valenciano, Enrique Ponce, se reivindicó con la afición taurina al realizar una faena de pintura al toro “Catrín” de la ganadería de San Isidro, con el que demostró el porqué es considerado una de las primeras figuras de la tauromaquia mundial.

Gerardo Orta

El torero español llegó bajo cuestionamientos al coso de Tlaxcala, sobre todo porque en las dos actuaciones pasadas, una en Querétaro y la otra en México, padeció de severas protestas por parte de la afición que le reprochó la poca presencia de sus toros.

El jueves, durante la primera de feria en el taurino estado de Tlaxcala, Ponce compartió cartel con el también maestro Eulalio López “Zotoluco” y el joven torero queretano, Octavio García.

Enrique Ponce lanceó con suavidad, desmayó los brazos y alargaba los lances al torear a la verónica y rematar con medias muy pintureras. Ordenó el castigo justo a sus toros, particularmente al segundo.

Con la muleta, Enrique Ponce lo hizo despacio. El mejor lado del toro era el derecho y así lo aprovechó. Variado como muchas veces se le ha visto, el torero bajó la muleta con la mano derecha, alargó el trazo de “aquí hasta allá”, como a él le gusta.

Ejecutó su característico pase, La Poncina. Cautivó a los tendidos que supieron reconocer su torería y con ingeniosos gritos lo hicieron sentir cobijado después del trago amargo que le dejó su toro de regalo en la Plaza México.

Bien por Enrique Ponce que agradó a la afición de Tlaxcala quien lo premio con dos orejas de ley.

Ojalá el triunfo haya tenido eco en los círculos taurinos de México, pues este torero está consolidado como maestro; aunque a veces –hay que decirlo–  en nuestro México se permite que estos toreros impongan sus condiciones al escoger toros a modo.

El maestro Zotoluco también dio el campanazo. Toreó con elegancia, como siempre se le ha visto con buenos toros. Valiente, arrimado y en torero.

Eulalio tuvo su mejor momento también con el segundo toro de la tarde. “Covi” de Xajay demostró  buen recorrido y después de tres toros, se convirtió en el mejor de la tarde hasta ese momento. Antes de que saliera el quinto, que tocó en suerte al español.

La tarde de toros resultó muy agradable, se compuso, pues los tres primeros de cada lote resultaron faltos de casta, bravura y eran descompuestos en su recorrido.

Por cierto que el encierro para dicha corrida se tuvo que parchar, pues originalmente los seis toros eran de San Isidro, pero carecían de presencia.

Aun faltan dos corridas de toros en Tlaxcala, en el marco de la Feria 2012. El próximo sábado se presentarán dos jóvenes que pintan para toreros caros. José Mauricio y Diego Silveti, quienes alternarán con el rejoneador español Jorge Hernández.

El 17 de noviembre, comparecerán en el ruedo tlaxcalteca Federico Pizarro, Alejandro Amaya y Luis Bolivar.

Bohemia Tertulia

El miércoles de la semana pasada el Congreso del Estado de Tlaxcala se vistió de torería y gitanería al recibir en su patio central a los toreros Rodolfo Rodríguez “El Pana” y Rafael Gil “Rafaelillo”.

Ambos toreros compartieron con la afición experiencias, andares por la legua y magníficos instantes vividos en ruedos de trascendencia internacional.

Bohemios y con soltura. Que personalidad tienen ambos maestros, dos de los últimos románticos de la fiesta de los toros. Toreros que vivieron en una época en la que la gente se volcaba a las plazas para ver a sus toreros.

Gitanos que llegaban a la plaza acompañados de la guapa “gachi”, con el puro en la mano y el cabello engomado.

Que agradable fue ver juntos a estos toreros. Ojalá existieran diestros como ellos que le aporten a nuestra fiesta mexicana aires antiguos del toreo, que revivan suertes de antaño y que motiven a la afición a acudir a las plazas.