Guácala
28 de octubre - 2012

Ahora entiendo a mi abuelita cuando se refería a que “el señor se aleja” cuando hablamos con la boca llena, ¡pues sí!, quién no se va a alejar con tremenda peste y agresión de los proyectiles bucales, así sean muy políticos o influyentes

Mr. Tlx

Mi abuelita decía que era de mala educación hablar con la boca llena, pero sobre todo, llevar a la mesa conflictos personales ya que además de una cuestión de modales existe un trasfondo místico y espiritual porque los sentimientos negativos alejan las buenas vibras, así como al ser supremo que algunos evocamos al comer.

Bueno, la palabrería anterior viene a colación porque uno de mis corresponsales infiltrados en el Congreso local fue testigo de las malas actitudes del diputado Lozano.

Hace algunos días, en el comedor contiguo al salón de Plenos, de la nada el legislador comenzó a despotricar en contra del gobierno estatal, al que acusó de tener una persecución en su contra tras la denuncia por supuestamente cobrar sin trabajar en el Cecyte, pero lo que causó mayor sorpresa a sus compañeros fue su nuevo enemigo.

Literal, con la boca llena, apenas si pudo pronunciar el nombre del susodicho: “chom, chom, no puede ser, chom, chom, que en Apizaco ya me salió un rival, chom, chom, qué se cree, chom, chom, a poco no se da cuenta que yo soy el bueno, chom, chom, se trata de un tal Necoe, chom, chom, chea”, medio dijo.

A quién te refieres, por allá al fondo del comedor unos de sus compañeros preguntó, “pues que no oyes, chom, chom, el González Necoe, chom, chom, chea”.

Sí, Juan Antonio González Necoechea se convirtió en el nuevo enemigo del legislador que lo mismo arremete en contra del alcalde Orlando Santacruz que con aquellos que no le siguen la corriente en sus broncas, como por ejemplo sus correligionarios Mildred Murbartian, Alejandro Aguilar o Fulgencio Torres.

Pero más allá de las cuestiones políticas y sus rencillas, que en lo personal ni me van ni me vienen, me da lo mismo si hablan mal, se pelean, se retan a golpes o se soban la espalda, a mi lo que me indignó fue su poca educación por hablar con la boca llena.

Dejen la falta de claridad de sus palabras, sino lo asqueroso que es oler el huevo con jamón ya masticado por la boca de él, o de quien sea, o peor aún, soportar esas salpicaduras inevitables de bocados que salen como proyectiles cuando alguien no para de hablar y comer.

En verdad que es asqueroso y de mala educación, ahora entiendo a mi abuelita cuando se refería que “el señor todopoderoso se aleja de la mesa” cuando hablamos con la boca llena, ¡pues sí!, quién no se va a alejar con tremenda peste y agresión de los proyectiles bucales.

Bueno, después de revivir lo anterior, y de tener que ir obligadamente al baño ante la desagradable escena que invade mi mente y seguramente me provocará pesadillas, vamos a algo más bello, limpio, creativo y motivante, jeje.

Y es que el otro día leyendo la prensa, en particular mi sección favorita, la de sociales, me topé con una nota que me dejó atónito, pasmado e incapaz de reaccionar, es decir, estupefacto.

Resulta que el presidente municipal de Apetatitlán se estrenó como empresario motelero y realizó una tremenda pachanga por la inauguración de su centro de entrenamiento pasional, perdón, entretenimiento, bueno, para los efectos es lo mismo, y si no me cree lea esto.

El motel del presidente cuenta con enormes camas, jacuzzi, pantallas de plasma, servicio de bar, señal de televisión con programación para adultos y TUBO, siií, el novedoso concepto del visionario alcalde lleva el table dance a cada habitación.

No cabe duda que el negocio —consolidado a casi dos años de su administración— ratifica a Apetatitlán como la cuna del table dance en Tlaxcala, no hay que olvidar que en ese lugar se abrió el primero de este tipo de establecimientos patentado en grandes ciudades del país como lugares top class.

Instruiré a alguno de mis enviados y corresponsales a que constante la oferta del lugar, no vaya a resultar que den gato por liebre, o peor aún, que lo clausuren en uno de los múltiples operativos policíacos, de protección civil o salubridad.

Nos leemos el jueves de la próxima semana.