Eso lo dijiste tu, no yo: El infierno
10 de abril - 2019

Por Alfredo González

De preocupar lo que sucede en la puerta oriente del estado, donde queda claro que el edil «H» se le calentó la gallera y la situación se salió de control, siendo el gendarme mayor quien terminó por pagar los platos rotos que sabrá el destino quien tiro de la mesa.

La situación ha rebasado a esta comuna que se ha caracterizado por situaciones chuecas… Un ejemplo de pueblo sin ley que ya recurrió a la federación para poner orden al desgarriate que ha puesto patas arriba la mesa en que se tambalea El Carmen, sendo broncón al que se ha arrimado el rancho.

Ya son varios policías los que la pagan, al menos tres que han dado café a cosillas de su féretro… Una cifra nada presumible y más que lamentable en cualquier municipio de este estado… Uno de los más seguros con prietitos en el arroz.

La papa seguirá caliente por un buen rato, y vaya que necesitará suerte quien le entre al toro de poner orden en el asunto… Pues como dijo Joaquín Cossío en una afamada película: «esto es el infierno, y no chin…». 

Será acaso que la rumorología tenía algo de razón cuando los agoreros ya cantan la salida nada digna de Vélez a través de una petición de licencia al cargo que a todas luces le habría quedado grande. 

Altanera 

Desatada y despotricando anda cierta magistrada que se ha vuelto el dolor de cabeza de más de uno de los trabajadores del poder judicial que deben soportar a la seño que se puede jactar de un florido vocabulario y una prepotencia digna del PRI en la década de los 70’s.

Doña pelucas, seño tan arrogante como el comunicador que comparte el mote, se ha ganado enemistad por su manera tan soez de sobajar y humillar al prójimo, sin ningún tipo de tacto o empatía…al menos así lo cuentan testigos y víctimas.

Se le habrá olvidado acaso a esta distinguida dama que los cargos son efímeros… La reputación y gratitud son eternos. 

Broncas se avecinan 

Bomba de tiempo la que tiene la presidenta en la capirucha donde el malestar de pobladores, comerciantes y paseantes ya es una constante ante las pifias y deficiencias que la ciudad presenta día con día y que ya quedó claro no han sido su prioridad. 

Solo por citar algunos, las calles de la ciudad necesitan una manota de gato, los baches y hundimientos han creado un verdadero campo minado, para muestra esta la lastimera 20 de noviembre.

Así podríamos seguir por muchas, pero muchas calles, algunas que lucen abandonadas desde hace años.. Casi tanto como los módulos de vigilancia, infraestructuras públicas y áreas verdes que se salvaron de ridiculeces del súper jardinero que mutilo el zócalo de la ciudad.

Las plazas y parques son presa del comercio informal que se suma al tianguis casi permanente en el zócalo, donde las carpas que albergan a cientos de comerciantes ya son parte de la imagen que se proyecta a los turistas. 

Así las cosas con el changarro en la capital, donde las quejas de comerciantes y vecinos del centro ya son recurrentes y hasta adornan fachadas con lonas de reclamos…