HIPÓCRITA AUSTERIDAD
22 de marzo - 2019

Por Edgardo Cabrera

El discurso de Noé Rodríguez Roldán en el marco de la conmemoración del natalicio de Benito Juárez García pisó callos.

Tras los escándalos en los que recientemente han estado envueltos los poderes Legislativo y Judicial, así como la CEDH, donde salieron a relucir grandes incrementos presupuestales que fueron a parar a sueldos y dietas, el secretario de Comunicaciones y Transportes llamó a seguir realmente el principio de austeridad del Benemérito de las Américas.

Y precisamente frente a los titulares del Congreso y el TSJE pidió dejar de lado la demagogia y que la austeridad no se use como un discurso para descalificar a unos y privilegiar a otros.

Recordemos que los legisladores locales de la Cuarta Transformación llegaron prometiendo, incluso suscribieron un documento que entregaron a AMLO en su calidad de presidente electo, mediante el cual se comprometían a reducirse las dietas y eliminar canonjías, pero en los hechos hicieron todo lo contrario.

Basta recordar la declaración patrimonial de algunos legisladores que revelaron que con sólo cuatro meses de funciones se embolsaron más de 800 mil pesos: ¿eso es vivir, en la honrada medianía de la que hablaba Juárez?

LOS 500

Al encabezar el inicio de las actividades conmemorativas a los 500 años del encuentro de las culturas tlaxcalteca y española, el gobernador Marco Mena destacó que “hoy, nuevamente, el estado hace valer su capacidad de adaptación a las nuevas condiciones”.

Y agregó. “Tlaxcala dio una muestra sorprendente de entendimiento de una coyuntura súbita y radicalmente distinta, y fue su capacidad de adaptación la que ofreció posibilidades de acuerdo político y permitió mantener una sociedad unificada y reconocida”.

A 500 años y tras el cambio de régimen de gobierno, así como la llegada de la izquierda al poder, su administración dio un vuelco para adaptarse a las nuevas políticas que impulsa el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Contrario a lo que esperaban sus detractores políticos y a diferencia de la actuación de otros gobernadores opositores, el mandatario estatal priorizó el diálogo y entendimiento con el ejecutivo federal convirtiéndose en facilitador de algunas iniciativas, como esa de descentralizar la Secretaría de Cultura y traerla a Tlaxcala.

También en el nuevo escenario político local, el gobierno priísta ha tenido que reorientar metas y planes ante una mayoría opositora en el Congreso del estado que ha resultado buena para el billete, pero mala para la productividad legislativa.

Por lo anterior cobra mayor importancia la organización de los festejos por los 500 años del encuentro de dos culturas ya que sus actividades buscan, más allá de la grilla política, difundir y fortalecer a nivel nacional el papel que jugó Tlaxcala en la fundación de México como nación.

SORPRESAS

Por cierto que la presentación de los eventos conmemorativos de los 500 años del Encuentro de Dos Culturas dejó un buen sabor de boca entre los asistentes.

Fue un acto espectacular nunca antes visto en la entidad.

La combinación de luces y sonidos que acompañaron una serie de proyecciones en las paredes del patio central de Palacio de Gobierno fue realmente fascinante.

Ahí se dieron cita empresarios, académicos, historiadores, y personajes de la vida política de todos los colores, destacando la senadora Beatriz Paredes.

Esta circunstancia hace evidente la alianza de los sectores con el Gobernador Marco Mena, que está determinado en darle un significado profundo a esta conmemoración, para avivar entre los tlaxcaltecas el orgullo por pertenecer a esta entidad.

Anabel Alvarado Varela, titular de la Comisión Organizadora de la Conmemoración de los 500 años mencionó diferentes actividades a lo largo de este año, como los coloquios internacionales de alto perfil sobre combate a la pobreza y 500 años del Encuentro de dos culturas, con la participación de expertos de México y el extranjero.

Sin embargo, ha trascendido que solo se dio un adelanto de los eventos, porque lo verdaderamente fuerte se dará a conocer en su momento para sorpresa de muchos.