¿Hacia la reelección?
19 de marzo - 2019

Por Fernando Tamayo

Ya lo señalaba Lord Acton en el siglo XIX que “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”, y es que a lo largo de la historia universal y particularmente en América Latina los ejemplos sobran cuando se habla de un ejecutivo extremadamente fuerte en un sistema presidencial donde el juego de pesos y contrapesos no es más que letra muerta en una Constitución que puede modificarse a diestra y siniestra sin mayor limitante que el capricho presidencial.

Lo anterior viene a colación gracias a la discusión que existe en el Congreso de la Unión sobre la figura jurídica-electoral de revocación de mandato, donde el pasado jueves fue aprobado en lo general, la iniciativa que permitiría al Presidente de la República, someterse a consulta popular su continuidad o no en el cargo que ostenta.

La iniciativa no resulta del todo mal dentro de un modelo democrático fuerte en el cual existe una total separación de las decisiones políticas respecto de las jurídicas y sobre todo constitucionales. Sin embargo, en el caso concreto del modelo mexicano, cuyas características presidenciales suponen un sistema sustentado en el caudillismo y popularidad presidencial, la medida genera suspicacias absolutas.

En primera instancia, el hecho de que la figura de AMLO aparezca de nueva cuenta en una boleta electoral en las elecciones intermedias supondría la ruptura del principio de equidad electoral. Para todos es sabido que la popularidad del Presidente se encuentra muy por encima de los resultados que su gobierno está generando. Pese a las polémicas decisiones tomadas por el actual mandatario federal, la popularidad de AMLO aún se encuentra en una excelente posición dada la peculiaridad con la que conduce su gobierno, situación que supondría el aprovechamiento de MORENA para nuevamente arrasar en las elecciones intermedias.

De producirse lo anterior en la segunda mitad del mandato de López Obrador se esperaría de nueva cuenta una mayoría absoluta de MORENA y sus aliados con la obtención de más número de gubernaturas y curules locales, pintando prácticamente de marrón el territorio nacional, situación que generaría para el actual mandatario un poder casi absoluto con las implicaciones conducentes.

Esperemos por el bien de México que más allá del partido que detenta el poder federal, los mecanismos constitucionales y legales permitan generar los contrapesos necesarios para que nuestro país transite por la vía legitima y genere la estabilidad política necesarias para evitar lo que en otras latitudes y en otros momentos hemos observado en el mundo. Al tiempo.

Desde la barrera

Y en eso de la reelección los que más se frotan las manos sobre la posibilidad latente de que AMLO nuevamente vaya a una “contienda electoral” son nuestros flamantes legisladores locales, quienes obviamente estarían buscando acceder de nueva cuenta al poder gracias a los buenos oficios del tabasqueño. Aunque en Tlaxcala los resultados han sido funestos para los diputados que han regresado a solicitar el voto nuevamente, la participación de AMLO en los comicios podría inclinar la balanza a favor de los que hoy han dejado mucho que desear.

www.miradasdetalante.blogspot.com

fernandotmy@gmail.com

twitter.com/fernandotmy