AMOR POR TLAXCALA
19 de marzo - 2019

Por Edgardo Cabrera

Pocos lo saben, pero la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto no es una extraña en Tlaxcala.

El bajo perfil con el que se maneja no significa que algunas acciones que ha emprendido en la entidad sean producto de la casualidad o la ocurrencia.

Lejos de la grilla barata que han orquestado contra ella algunas de sus correligionarias con ambiciones gubernamentales, semanas atrás escogió el municipio de San Pablo del Monte para lanzar a nivel nacional el programa de “cultura comunitaria” del Gobierno Federal.

El plan consiste en aprovechar el potencial de las comunidades para impulsar “una cultura para la paz y la convivencia armoniosa entre las persona”, así se expuso en aquella ocasión al destacar que con acciones como éstas se pretende combatir la delincuencia fomentando actividades que han dado reconocimiento local, nacional e internacional a algunas comunidades.

El programa abarca 720 municipios de la República en una primera etapa, pero es ambicioso y a lo largo del sexenio de Andrés Manuel López Obrador se pretende ampliar.

Pero no es la primer vez que Fraustro escoge a Tlaxcala para fomentar la cultura y atacar problemáticas sociales, en el pasado, desde la sociedad civil, impulsó un programa para atender familias disfuncionales.

EL COLECTIVO

Fue precisamente en el sur donde enfocó algunas acciones culturales, como el fomento del teatro comunitario montando obras que mostraran el pensamiento o la situación por la que atraviesan algunas poblaciones.

En Tenancingo, por ejemplo, se fundó una compañía de 30 niños que fueron apartados de un entorno perjudicial.

Tras años de trabajar, lograron exitosamente poner en escena obras propias que se han presentado incluso en Los Pinos, como una denominada “hijas del maíz”, que combina el castellano y el náhuatl.

El Colectivo de Artes Escénicas de Tenancingo lo inició Frausto desde el año 2014, junto con otro de niñas fotógrafas que recientemente fueron a Boston.

Si bien la descentralización de la dependencia y su llegada a Tlaxcala no fue con el pie derecho (tras varias pifias cometidas por su personal), lo cierto es que la entidad se mantiene como un laboratorio para conocer el impacto de programas y ahora de las nuevas políticas de la administración federal.

METICHE

No conforme con violar flagrantemente la Ley Orgánica del Congreso, estar al servicio de una facción y mantener por el piso la imagen de los levantadedos, el vocero David Rodríguez se entrometió a la pugna interna del Instituto de Acceso a la Información Pública y habría tomado partido en contra de la presidenta Marlene Alonso.

La semana anterior, el pasante de la carrera de Comunicación e Innovación Educativa de la UAT intentó operar una campaña negra en contra de la titular del IAIP al difundir una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Rodríguez se congratuló de que la Corte desechara una controversia constitucional promovida por Alonso en contra del Congreso, aunque llama la atención que dicho caso no ameritó ningún pronunciamiento oficial del poder legislativo, de ahí que dicho funcionario actuó demotu proprio.

No es la primera ocasión que trabaja a favor de una facción o de sus intereses, recordemos que hace unos días convocó a una rueda de prensa del PT (donde incluso fue el maestro de ceremonias) condicionando la asistencia de los medios a cambio de suscribir un convenio de publicidad con el Congreso.

Tampoco ha podido cumplir con los requisitos que establece la Ley Orgánica para ocupar el cargo de director de comunicación social del poder legislativo, y pese a tener la calidad de pasante se ostenta como licenciado usurpando funciones.