ATOLE CON EL DEDO
17 de enero - 2019

Por Edgardo Cabrera

De manera soterrada, ayer miércoles la súper delegada Lorena Cuéllar convocó a los diputados locales para sostener una reunión con el fin, así lo prometió, de dar a conocer información de los programas del nuevo gobierno federal.

Como si se tratara de secreto de estado y por órdenes de la propia funcionaria lópezobradorista, los medios de comunicación no tuvieron acceso y el encuentro se efectuó a puerta cerrada, por lo que tampoco nadie del “pueblo bueno” pudo conocer de primera mano lo ahí tratado.

Ahora sabemos la razón de dicha cerrazón, y es que al igual que ocurrió en aquel encuentro que tuvo Lore con presidentes municipales para exponerles el plan de seguridad del gobierno entrante, la diputada federal con licencia mostró ignorancia e intolerancia a los cuestionamientos.

Pero no sólo eso, sino que se aventó la puntada de entregarles a los legisladores formatos para que los llenen con “los beneficiarios que deseen” y reciban los apoyos asistenciales prometidos.

Dicho en otras palabras, que a contentillo y conveniencia de cada levantadedos bajen recursos a la población de sus distritos, ignorando con ello el padrón del bienestar que, por cierto, aún presenta atraso en su integración, así como los polígonos de pobreza.

Queda claro que el verdadero objetivo de dicha reunión era la de intentar mostrar fuerza política (ante su debilitamiento tras el fortalecimiento del bloque de Álvarez Lima y Joel Molina al interior de Morena y el Congreso), así como pretender comprar voluntades con eso de poner al servicio de los diputados los programas sociales con claros fines clientelares y electorales.

¿MOSQUETEROS O MOSCARDONES?

A colación de dicho encuentro, los levantadedos Castro y Piedras enloquecieron cuando su patrona fue cuestionada y exhibida.

Y es que al no poder precisar cuáles son los polígonos de pobreza considerados por la federación para su atención, así como los precios de garantía para los productores del campo, salieron en su defensa.

Molestos, estos lamebotas arremetieron contra el coordinador del PAN, Milton López, quien formó parte de los diputados que cuestionaron a Lore.

Ante la falta de argumentos y en su desesperación, los moscardones reprocharon al panista por ventilar los moches que algunos de los levantadedos supuestamente habrían pedido por adelantado a los alcaldes a cambio de favorecerlos con la bolsa de más de 400 millones de pesos que crearon para etiquetar a su conveniencia.

Como era de esperarse, el encuentro se convirtió en un ring entre los defensores de la opacidad y los excesos, y el bloque que no se ha dejado comprar por la mayoría rapaz de cuarta.

AUSTERIDAD O REVANCHA

En eso del manejo de los recursos, David Cabrera Canales, en calidad de presidente del IAIP, y con el respaldo de Francisco Morones ordenó cancelar el pago del servicio de telefonía celular a funcionarios y los tres comisionados, hablamos de 7 líneas por las que se desembolsaban 5 mil pesos mensuales.

El argumento fue el de la austeridad, pero pareciera más bien una revancha a Marlene Alonso, quien insiste que es la presidenta legítima del instituto.

Lo cierto es que mientras se continúan despedazando en el Instituto de Acceso a la Información Pública, los diputados siguen sin ocuparse del tema y llamarlos al orden, tal y como ocurre con otra larga lista de asuntos que tienen pendientes como las observaciones a tres decretos (incluidos el presupuesto de egresos 2019), controversias a leyes aprobadas, juicios políticos y conflictos municipales.