Por las migajas de PAN
20 de agosto - 2018

Por Edgardo Cabrera

Parece que en el PAN aún no se dan cuenta que las derrotas consecutivas en los últimos procesos electorales son consecuencia de sus pugnas grupales y golpes en las espinillas por debajo de la mesa.

Y para muestra un botón, ayer domingo salió ante la prensa el ex diputado local José Gilberto Temoltzin para levantar la mano y reprocharle a Carlos Carreón que no haya emitido aún la convocatoria para renovar la dirigencia estatal panista.

Fiel al estilo de la onda grupera albiazul, el oriundo de Chiautempan culpó de las derrotas a la cúpula de su partido y ex candidatos ya que desde que ganaron la gubernatura, con el ex priísta Héctor Ortiz, hasta las elecciones de este año, llevan un saldo negativo al perder más de 80 mil votos y dejar de gobernar a 250 mil tlaxcaltecas.

Pero no dijo nada de los reproches de sus correligionarios quienes lo acusan de parálisis y pobre operación política en los procesos electorales de los últimos años, basta revisar la transmisión en Facebook que ayer hizo y ver como distintos personajes lo critican en lujar de festejar su aspiración a la dirigencia estatal.

También llamó la atención que pidiera empezar a construir las candidaturas del 2021 “de una vez”, con lo que evidencia que más que estar preocupado por la unidad interna y fortalecerse como partido opositor persiste en la idea del reparto de posiciones que tanto daño le ha hecho a este instituto político.

¿Y el panadero?

A colación de los reclamos del empresario textil, llama la atención que desde el fracaso de la elección del 1 de julio, el dirigente y diputado federal plurinominal electo, Carlos Carreón, no haya dado la cara.

Es claro que el panista abandonó el barco y que poco le interesa el trabajo de fortalecimiento de su golpeada estructura y menos en sentar a todos sus liderazgos para establecer una clara estrategia como oposición en el estado, por el contrario, todos los liderazgos andan por su cuenta negociando.

Veremos si la postura de Temoltzin alborota el gallinero y se auto destapan otros de los interesados en la dirigencia estatal.

Entre los nombres que se mencionan están los ex diputados Felipe Flores y el minervista José Félix Solís, el regidor chiautempense Damián Mendoza, el militante Bernardo Cabrera, el diputado federal Juan Corral y el legislador local Carlos Morales; más los que se acumulen esta semana.

¿Y las nueces?

Desde el pasado 2 de julio la dirigencia estatal del PRI que encabeza Roberto Lima Morales hizo mucho ruido, amagó con expulsar a los “traidores” tricolores que operaron en contra de sus candidatos.

Sin embargo a casi dos meses no hay nada, pareciera que todo se trató de una mera declaración para tratar de justificar los magros resultados y la penosa derrota que sufrieron en las urnas.

A ningún priísta se la ha iniciado a la fecha proceso de expulsión y, por el contrario, los supuestos traidores siguen como la fresca lechuga.

Veremos si antes de que concluya este mes se revela al menos un nombre de los presuntos traidores ya que de lo contrario Lima Morales quedará mal parado ante la militancia no sólo por la derrota del pasado 1 de julio, sino porque se adelantó a hablar antes de contar con pruebas en mano para castigar a quienes les jugaron chueco.