Fantasma de la remoción
21 de febrero - 2018

Por Edgardo Cabrera

Derivado de los pleitos intestinos en el Instituto de Acceso a la Información Pública, el fantasma de la remoción de los tres comisionados está presente.

El diputado Enrique Padilla, presidente de la comisión de Acceso a la Información del Congreso local, no descartó que se les inicie un procedimiento a Marlene Alonso Meneses, David Cabrera y Francisco Javier Morones, para quitarlos del cargo.

Las causales para dicha decisión empiezan por la parálisis que enfrenta el organismo, la incertidumbre jurídica para el manejo de los recursos (ante la insistencia de Marlene, por un lado, y David, por el otro, de presidir el IAIP) y, por si fuera poco, el desprestigio a una institución pública en la que, a estas alturas, muy pocos confían por culpa de sus peleas internas.

Ojalá y los legisladores locales pongan este tema por encima de sus aspiraciones reeleccionistas. De operar correctamente y terminar con el conflicto ganarán bonos, de lo contrario terminarán contaminados por la podredumbre que despide el organismo que se supone es garante de la transparencia.

Francisco vs Carreón

El ex presidente de Zacatelco y virtual candidato del PRI a la diputación local por el distrito XIII, Francisco Román, ya se convirtió en una piedrota en el zapato de su ex partido, el PAN.

La semana pasada dejó ver que está en guerra con sus ex correligionarios durante una entrevista que me concedió y mediante la cual lanzó un reto al dirigente con licencia del PAN, Carlos Carreón, para debatir públicamente y discutir desde el capital que aportó Román al albiazul en la zona sur del estado, hasta la exclusión de la que se dijo en su ex partido.

Y es que días antes, también en entrevista en la Mesa de Redacción, Carreón no tuvo empacho en asegurar que el ex alcalde sería derrotado por la coalición Por Tlaxcala al Frente que impulsa la reelección del diputado perredista Adrián Xochitemo, a lo que Román acusó al panista de utilizar el cargo para servirse y construir desde ahí su postulación como candidato plurinominal a la diputación federal.

A diferencia de las ridiculeces del ex diputado Ángelo Gutiérrez (quien también trae pleito con Carreón), Román sabe tejer fino y propinar golpes certeros.

Recordemos que con el tema de sus cuentas públicas fue el único cuya denuncia penal no prosperó por parte del OFS ya que en su momento documentó que le negaron la recepción de sus estados financieros en tiempo.

Posteriormente comprobó que le concedieron su derecho de audiencia horas antes de subir el dictamen al Pleno con lo que alegó indefensión, por si fuera poco, en el Pleno se hicieron bolas porque presentaron su cuenta en sentido aprobatorio pero los diputados se dividieron en la votación y al final la reprobaron, pero nunca subieron un nuevo dictamen en ese sentido negativo.

En materia política nadie se percató de su operación y de manera sorpresiva apareció como candidato único impulsado por el PRI, paralelamente mantiene un extenso plan de gestión para sectores vulnerables que le ha dejado buenos dividendos.

El PAN cavó su tumba en el XIII y será precisamente su ex compañero quien termine enterrándolos.