Eso lo dijiste tú, no yo: Buenos resultados, nuevos retos
6 de diciembre - 2017

Por Alfredo González

El primero de los asaltos de esta batalla pactada a casi cinco episodios ha terminado, la contienda llamada gobierno del estado vivió un round inédito con resultados que si bien no son inesperados, dejaron buen sabor de boca en el público, el ganador indiscutible fue claro y contundente, el crecimiento económico y la generación de empleos lucieron sus mejores ganchos al hígado de la estadística y la recesión económica mundial que priva en el orbe.

Y es que más allá del intercambio de golpes, pisotones, piquetes de ojos, patadas y berreos que presenciamos durante el 2017, el gobernador Marco Mena fue contundente en lo que fue su primer mensaje ciudadano, tomó como insignia de este primer año resultados que por sí solos son plausibles y que hablan de un trabajo de fondo que se ha hecho en poco más de 11 meses, Tlaxcala brilla ya con luz propia como puerto propicio para la inversión, para la llegada de capitales que buscan crecimiento en un entorno propicio para los negocios.

No es para menos el que presumiera que Tlaxcalita la bella tenga un “boom” económico que ya tenga al IMSS saboreando la cifra de 100 mil empleados asegurados, y sus respectivos patrones formados para aportar a sus arcas, sin dejar de lado a los municipios que ya sueñan con cobrar permisos y trámites a las decenas de empresas que se han instalado y se instalarán por esos lares, los tiempos de bonanza han tenido ocupados a más de uno pensando en que hacer con los nuevos inquilinos que buscan hogar, alimentos y servicios a su llegada a la cuna de la nación que ya anda cerca del millón y medio de habitantes.

El ambiente del centro de convenciones abarrotado sirvió de cobijo al Ejecutivo para que anunciara ideas que dieron al clavo con muchas de las peticiones del clamor popular, donde quedó claro que la recién creada Secretaría de Políticas Públicas y su titular hicieron la tarea, escucharon las peticiones y priorizaron necesidades que hasta hace algunos años fueron menospreciadas.

Su anuncio estelar, un decálogo de acciones en las que versarán los esfuerzos gubernamentales en 2018, tienen un ambicioso y complejo entorno que generó agrado en muchos, incredulidad en detractores, pero una expectativa generalizada que al final del día se traduce en una ambiciosa carta a Santa Claus que todos en esta tierra esperamos se cristalice.

Uno de ellos, la caótica carretera de la capital hacia Apizaco, se ha vuelto un verdadero dolor de cabeza para quienes la transitan, una vialidad que se ve rebasada ampliamente por los miles de vehículos que la transitan y se atiborran en largas filas rogando no haya un accidente mas en ese asfalto donde ya es difícil distinguir las manchas de aceite de las de líquido hemático, y con unos muros de contención que están más torcidos que acuerdos en el PRD.

Mismo caso para el nuevo hospital general que se llevará una buena tajada para su construcción, y que cuentan se podría ubicar en el complejo de nosocomios cerca de la Carretera que recibirá un zarpazo de tigre, por que la manita de gato parece no alcanzar, a lo que surgió una interrogante entre los presentes sobre cual será el destino del añejo hospital que aún se encuentra en el centro de la ciudad y que según la CEPC sigue siendo apto para brindar atención.

Expectación amplia y caso aparte es el ambicioso programa de becas que incluye estímulos económicos y apoyos a alumnos de excelencia y méritos académicos que impulsa el mandatario desde su campaña, donde además presumió habrá impulso a los jóvenes para realizar estudios en el extranjero y una flamante beca para alumnos excepcionales que recibirán el respaldo del mismísimo gobernador para continuar su educación, programa que seguramente ocupará mucho tiempo y recursos de lo que dijo será in gasto eficiente de las finanzas del estado.

Mena Rodríguez dejó en claro que si bien el dinero para el estado no se da en los árboles, sí se encontrarán maneras de ocuparlo con eficiencia, el sueño de una reingeniería en el aparato burocrático parece factible, pero no debe perderse de vista que tendrá un costo, y que muy seguramente los intereses de algunos de los vivaces que han vivido de las canonjías y excesos se verán trastocados, lo que causará muy seguramente que enerven más de uno de ellos.

El gobierno del estado no puede perder de vista que los costos de cada decisión trascendental pasan factura en algún momento, la historia da cuenta de ello, e inclusive hace algunos años, cuando el gran ausente del evento, el ex gobernador Mariano González decidió adelgazar un obeso aparato burocrático, más de uno de los que se sumaron a las listas de la estadística de desempleo se convirtieron en fieles detractores al perder el hueso… las filas de la oposición recibieron con las garras abiertas a quienes renegaron de su ex empleador que desapareció los departamentos de asuntos sin importancia y los “asistentes de los auxiliares” de la nómina.

Sin duda alguna el primer informe de gobierno fue y será un parte aguas en la vida de Tlaxcala, los ambiciosos planes del gobierno estatal pueden catapultar aún más al éxito y al escenario nacional al estado más pequeño, pueden ser un referente de una nueva gobernanza como el propio mandatario dijo, una forma de lograr hacer más con menos dinero, sin deuda, puede ser que Marco Mena sea un prodigio de la administración pública que de un nuevo rostro a este cambiante estado, o simplemente ser más de lo mismo.

El reto fue fijado ya, las cartas y argumentos de cada una de estas mangas acciones se conocerán con el paso de los meses como lo ha hecho hasta ahora, lo que queda claro es que contra voces que auguraban un fracaso total durante el primer año, la entidad creció y fijó andamios para comenzar nuevas ideas que prometen mucho, lo de cumplirse… está en veremos.

Los abusados, los de la foto y los desesperados

La pasarela política del primer informe de gobierno trajo una marejada de distintas especies de la fauna política en Tlaxcala, cual marea roja, afirmó a la orilla y sacó a la superficie un poco de todo de las aguas agotadas de un recién nacido proceso electoral, mostrando lo que podría y no podría estar en las boletas que veremos en las urnas en algunos meses.

Bastó con ver los rostros esperanzados de algunos que impacientemente han levantado la mano por años para ser perfilados, figuras como los ex diputados Carlos Augusto Pérez, Teodardo Muñoz, Ángel Xochitiotzi, Sinahí Parra Fernández y Antonieta Stankiewickz, algunos de ellos buscando incesantemente estrechar la mano de un casi inalcanzable Enrique Ochoa que apareció en Tlaxcala a dar el espaldarazo al gobernador.

Caso aparte resultó la dama más famosa de Tlaxcala, una Beatriz Paredes que arrastró el huipil por todo el centro de convenciones para saludar a propios y extraños cual si fuera campaña electoral, mientras un ausente de años de los informes, el ex mandatario Héctor Ortiz, volvió a lucirse, una aparición modesta para el ahora legislador local, pero que se traduce en una relación de cordialidad con la administración estatal.

Presencia obligada era la de la secretaria de gobierno, a quien cuentan le suena ya la campana en San Lázaro, el cual sería su nuevo destino en la cámara alta del Congreso de la Unión, mientras que asientos más a la distancia se encontraba el “poderoso” presidente de la Junta de Coordinación del Congreso local, quien aseguran por ahí no deja en su intención de lograr una postulación federal.

Por ahí había también secretarios e integrantes del gabinete que mantienen en capilla sus posibles designaciones a las candidaturas que se decidirán en algunos días, donde también los legisladores locales mantienen prendida la veladora de la reelección o en algunos SAGA-Amaro casos, buscan nueva charola en la Ciudad de México.