El informe y sus lecturas
6 de diciembre - 2017

Por Edgardo Cabrera

Más de un actor político que asistió al primer informe de Marco Mena esperaba pre destapes o el grito de guerra para que los priístas arrancaran la campaña a favor de Meade.

Los que no fueron (panistas y perredistas) se apresuraron a fijar posturas descalificando el mensaje del mandatario, eso sí, con insultos más que con argumentos.

El asunto es que a diferencia de todos sus antecesores el gobernador utilizó el foro para lo que realmente se supone que está concebido (rendir un balance y anunciar proyectos), apartado de la tradición de los viejos Tlatoanis acostumbrados a delinear el rumbo político del próximo año.

De ahí se explica que el mensaje político-electoral, que por tradición era la sustancia de los informes, ocupara solamente 1 de los 234 párrafos que integraron el discurso y en éste invitó a los actores políticos a que las agendas de campaña sean menos destructivas, “construir es siempre mejor”, les dijo y veremos si le hacen caso.

Principal logro

El primer año de Mena estará marcado por el rubro económico, en buena medida derivado de la inercia que dejó su antecesor, Mariano González Zarur, ya que muchos compromisos se aterrizaron este año (como las plazas comerciales y varias fábricas,) aunque también se amarraron importantes inversiones.

Por ello buena parte del mensaje se enfocó a este rubro donde puso especial énfasis a la inversión extranjera que ha tenido Tlaxcala en 2017, la mayor en la historia.

En este año se contabilizan 750 millones de dólares y suman 20 países con presencia en la entidad, dato duro que difícilmente podrán regatearle sus opositores, al igual que el del empleo ya que se registró un máximo histórico de más de 98 mil trabajadores asegurados superando la meta de las 5 mil nuevas fuentes laborales formales al contabilizar 7 mil 300.

Ajuste al cinturón

Quizá el principal sello de Marco será su ingeniería para la aplicación del presupuesto, en su primer ejercicio fiscal logró un ahorro de 5 por ciento al gasto corriente para destinarlo a obras y programas, pero no sólo eso, anticipó que seguirán los ajustes para lograr inversión pública en grandes proyectos, al tiempo de cerrar la posibilidad de la contratación de deuda.

Además, adelantó que la entidad se convertirá en el año 2019 en la primera en contar con un Presupuesto Base Cero, que no es más que identificar paquetes de decisión y clasificarlos según su orden de importancia, mediante un análisis de costo-beneficio.

Asimismo anticipó 10 acciones y proyectos prioritarios para el 2018 por más de mil 440 millones de pesos, hablamos de la ampliación de la carretera Tlaxcala-Apizaco, la construcción del nuevo hospital General de la Capital, así como la implementación de un programa de crédito grupal y de salud para mujeres.

A la lista se agrega una nueva galería de arte en la capital, el lanzamiento del sistema estatal de becas, la modernización del estadio Tlahuicole, el rescate del río Zahuapan, y el equipamiento tecnológico en seguridad que incluye el incremento al sueldo de policías.

Pendiente

Sin lugar a dudas el principal pendiente que deja el primer año de la actual administración estatal se encuentra en el rubro de seguridad pública, y es que aún cuando la entidad no se encuentra en los focos rojos de la criminalidad nacional, la incidencia se ha incrementado en delitos como los de asalto al transporte y los robos en casa habitación.

En este sector, el propio mandatario admitió que las estadísticas favorables de Tlaxcala en los indicadores nacionales poco le importan a la población, máxime cuando han sido víctimas de la delincuencia, de ahí que para el 2018 la apuesta es a la prevención (por medio de cámaras de vigilancia y arcos detectores).

Pero quizá en este rubro, también sea conveniente realizar ajustes en los mandos, empezando por la cabeza, porque la percepción ciudadana en el primer año es el de mayor inseguridad, así lo dicen los estudios de opinión.

Embelesados

Por cierto que en el contexto del informe, llamó la atención la presencia de Beatriz Paredes quien está en busca de convertirse en senadora.

Quizá por ello su asistencia se convirtió en un besamanos de aquellos dinosaurios que añoran el regreso de la doña para manejar y servirse del estado como en antaño.

De todos los ex gobernadores asistentes, una larga fila se hizo para saludarla, por cierto, el síndico capitalino y ex diputado local, Héctor Martínez, y el diputado local y sobrino consentido de la doña, Enrique Padilla, se encargaron de organizar el improvisado besamanos.

Ausente

Mariano González fue el mayor ausente de los ex gobernadores, si bien tampoco fueron Alfonso Sánchez Anaya y José Antonio Álvarez Lima, lo cierto es que muchos esperaban que finalmente el apizaquense regresará de su jubilación.

Recordemos que previo a dejar el cargo, Mariano aseguró a un grupo de periodistas que después de la toma de protesta no lo volverían a ver metiendo ruido con su presencia a su sucesor y recordó una regla no escrita entre los ex mandatarios priístas: “dejar ser y hacer”, algo que al menos en el primer año de Marco ha cumplido cabalmente.