La CAME descarta emergencia por contingencia ambiental prolongada
19 de Mayo - 2017

A pesar de las condiciones atmosféricas adversas, en 2017 los niveles de concentración de ozono se encuentran por debajo de los reportados el año anterior.

Gracias a las medidas adoptadas, en 2017 se han registrado menos días por arriba de los 150 puntos de IMECA en comparación con 2016.

Las concentraciones de ozono actuales en la ZMVM son menos de la mitad de las registradas en la década de los noventa.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis aclara que la Contingencia Ambiental en Fase 1, activa desde el lunes 15 de mayo, está lejos de ser la mayor que se haya registrado ya que no se han alcanzado los niveles de concentración de ozono que se presentaron el año pasado.

En 2016 se modificó el Programa de Contingencias Ambientales de la Zona Metropolitana del Valle de México para reducir el umbral de 180 a 150 puntos del Índice Metropolitano de Calidad del Aire (IMECA), con el objetivo de tomar acciones preventivas de manera oportuna para proteger la salud.

Bajo este nuevo umbral, hasta el 19 de mayo de 2016 se habían decretado ocho contingencias ambientales, mientras que en el presente año solo se ha decretado un episodio, que es el que estamos atravesando en esta semana.

Es importante señalar que de haber seguido con el Programa de Contingencias anterior, que fijaba 180 IMECA, a estas alturas del año no se habría decretado ninguna contingencia. Bajo el umbral más estricto de 150 IMECAS, durante 2016 se decretaron 8 contingencias ambientales, mientras que en el presente año solo se ha decretado un episodio.

Pese a enfrentar condiciones climatológicas adversas, los niveles de concentraciones de ozono han sido más bajos en este año. Al 19 de mayo, en 2016 ya se habían rebasado los 150 IMECA en 12 ocasiones, mientras que en el presente año se han superado solo en 5 días. En 2016 se rebasó el nivel de 180 IMECA en dos días, que equivalen a condiciones “extremadamente malas” en cuanto a calidad del aire.

En esta última semana, el Valle de México ha atravesado por condiciones atmosféricas similares a las que llevaron a alcanzar niveles superiores a 200 IMECA en abril de 2016: un sistema de alta presión y un sistema anticiclónico que no permiten la dispersión de contaminantes. A pesar de que las condiciones son similares, no se han alcanzado niveles de concentración tan altos como los de 2016.

Las concentraciones de ozono registradas en la actual temporada han caído a la mitad de los niveles alcanzados en la década de los noventa, cuando se reportaron niveles de 400 puntos IMECA (430 partes por billón), mientras que este año el máximo registrado ha sido 174 puntos IMECA.

Los menores niveles de concentraciones de ozono son resultado de las medidas emprendidas en 2016 por la Comisión Ambiental de la Megalópolis y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Con la entrada en vigor de la NOM167 se establecieron límites más estrictos de emisiones, hasta 75% menor para el óxido de nitrógeno que contribuye a la formación de ozono en la atmósfera, en particular durante la temporada de calor.

En el segundo semestre de 2016 se logró modificar la composición del parque vehicular del Valle de México: 1.9 millones de vehículos que portaban holograma 0, ahora portan hologramas 1 o 2. Esto significa que alrededor del 20% del parque vehicular, compuesto por los vehículos que más contaminan, dejó de circular diariamente.

Cuando se activa la Fase 1 de Contingencia Ambiental, dejan de circular aproximadamente 1.5 millones de vehículos con hologramas 1 y 2. Esto representa alrededor del 30% del parque vehicular de la Zona Metropolitana del Valle de México.

Cabe señalar que los vehículos con holograma 1 emiten cerca de tres veces más óxidos de nitrógeno (NOx) que un vehículo con holograma 0, mientras que vehículos con holograma 2 emiten cerca de ocho veces más óxidos de nitrógeno.

Además, en esta temporada de ozono, por segundo año consecutivo inició la operación de sensores remotos para detectar el ingreso de vehículos altamente contaminantes en la ZMVM, de acuerdo con los parámetros que establece la NOM167 de Verificación Vehicular.

La Secretaría de Salud estableció un sistema de vigilancia epidemiológica a través de más de 200 unidades en la ZMVM para monitorear padecimientos asociados a la contaminación del aire en esta región.

Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha destinado una bolsa de $160 millones de pesos del Fondo de Cambio Climático para impulsar la sustitución de unidades de transporte de pasajeros, tanto a gas natural como a diésel de última generación.

Estos recursos a fondo perdido se enmarcan en el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar anunciado en enero pasado por el Presidente de la República y que, entre otras acciones, incluye esquemas de financiamiento a través de Nacional Financiera por $5,000 millones de pesos a los transportistas para la renovación de sus unidades.

La CAMe seguirá aplicando el Programa de Contingencias Atmosféricas con el fin de proteger la salud de la población, en particular de los grupos más vulnerables.