Homenaje al general Máximo Rojas
28 de febrero - 2013

*Dip. Carlos Augusto Pérez Hernández

La LX Legislatura local, ha estado pendiente de observar las fechas de nuestro calendario cívico como una muestra de que las y los diputados comprendemos que nuestra historia local es un signo fundamental en la cultura tlaxcalteca.

Al recordar fechas, personajes y acontecimientos, renovamos nuestro compromiso por seguir a quienes en el pasado han sido impulsores de la evolución de nuestro tiempo.

Hoy nos toca recordar el octogésimo noveno aniversario del deceso del General Máximo Rojas, acaecido en San Juan de los Llanos, Puebla, el 22 de febrero de 1924, uno de los revolucionarios más ilustres e influyentes de Tlaxcala y de la región central de nuestro país, hombre convencido de los postulados revolucionarios y firme impulsor de las reformas sociales, principalmente de las relacionadas con el agrarismo.

Sin duda, resulta difícil ajustar las frases exactas para dar una idea precisa de la dimensión del personaje; no es tarea simple la de sólo enunciar las fechas y los lugares para dar cabal idea de la dimensión de la persona, sin dejar escapar la esencia de su legado.

Máximo Rojas, más allá de haber llegado a ser por méritos propios un general de las fuerzas revolucionarias y gobernador de nuestra entidad en repetidas ocasiones, fue un hombre que con su vida dio muestras de sus convicciones revolucionarias.

Seguramente desde su niñez y en su escasa educación formal recibida en la escuela elemental de su natal Papalotla, se dio cuenta de los abusos de una sociedad injusta; seguramente pudo sentir en carne propia la pesada condición de los obreros y campesinos cuando él mismo ingresó durante algún tiempo a trabajar de operario en una fábrica textil.

Como todos sabemos, Máximo Rojas, fue uno de los fieles seguidores de Juan Cuamatzi, precursor de la revolución y hombre de armas caído en defensa de sus ideales; luego, el natural del sur de Tlaxcala, logró ir ascendiendo en grados militares hasta ser reconocido como general.

Pero acaso lo más importante en la vida de este tlaxcalteca ilustre sea su convicción agrarista, su deseo sincero porque los campesinos tuvieran mejores condiciones de vida y que el movimiento social que inició en 1910 tuviera verdadera trascendencia a través de la evolución positiva de la forma de vida de los que siempre habían sido explotados.

Esta legislatura, recuerda con toda integridad que fue el mismo general Máximo Rojas, siendo gobernador de la entidad, quien promulgó nuestro mandato jurídico supremo estatal, como la piedra de fundamento de una nueva sociedad que deseaba más y mejores derechos para todos los habitantes.

Como todo personaje, Máximo Rojas estuvo cubierto de claros y oscuros; más la historia no busca sólo levantar pedestales para los héroes que en nuestra imaginación fueron todos virtud y nada defecto; antes bien, lo que deseamos es comprender los procesos históricos tan complicados para podernos explicar la situación actual de nuestra entidad.

El General Rojas quiso ver en el agrarismo la mejor opción para el futuro de las huestes revolucionarias y por ello se unió al zapatismo, aunque con el tiempo tuvo que mudar de tendencia.

Sin embargo, su línea de acción esencial le llevó por la senda de pensar en Tlaxcala como una entidad capaz de regenerarse, de brindar protección y auxilio a los más necesitados y de dar paso a una nueva era de educación, de trabajo, de tierra, de libertad y de garantías para todos.

Esta legislatura reconoce puntualmente sus méritos y saluda con afecto a los habitantes del municipio de Papalotla, dignos herederos de un hombre de prosapia revolucionaria.

Tenemos viva la presencia del General Rojas como un tlaxcalteca destacado en nuestra historia y le rendimos homenaje bajo el compromiso de seguir sus líneas fundamentales de pensamiento para generar una entidad más justa e igualitaria.

*Integrante de la LX Legislatura local